Cómo desarrollar una técnica de pedal perfecta tocando escalas en el pedalero.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 26/Ene/2012

      Muchos organistas entienden la importancia de tocar escalas en los pedales del órgano. Dado que pueden contribuir a desarrollar la flexibilidad del tobillo, tocar escalas en el pedalero es una de las mejores formas de adquirir la técnica perfecta del pedal. Sin embargo, muchos organistas dudan en incorporarlas en su práctica cotidiana porque ignoran cuál es la pedalización más eficiente para las escalas. En el presenté artículo te mostraré la forma tradicional de tocar escalas en el pedalero, lo cual conducirá tu ejecución del órgano al siguiente nivel.

      Mantén rodillas y talones juntos.  La manera usual de tocar los pedales es mantener juntos rodillas y talones. Dicho de otro modo, ambos pies deben moverse como una unidad. Entiendo que para algunos será difícil hacerlo. En tal caso, al menos trata de mantener juntos los talones al tocar escalas. Es necesario porque escogeremos la pedalización más eficaz basados en ésa técnica.

      Toca legato. El siguiente punto importante es tocar con toque legato. Ello significa que no debe haber brechas entre las notas. No siempre es fácil hacerlo con las notas del pedal. Recuerdo cuando era estudiante cuán arduo fue intentar ser capaz de tocar las notas en forma pareja y sin brechas, incluso despacio. Me tomó al menos una semana dominar tan solo una escala. NO obstante, no te desalientes y no desistas. Sólo persevera.

      Técnica “punta-punta-talón-talón”. La pedalización más eficiente se consigue con la técnica punta-punta-talón-talón. Esto significa que tocamos la primera nota con la punta izquierda y la nota consecutiva con la punta derecha. La tercera nota se toca con el talón izquierdo y la cuarta con el talón derecho. Seguidamente empieza con el pie izquierdo.

      Por ejemplo, en la escala de Do mayor, dos octavas:

      Do (punta izquierda), Re (punta derecha), Mi (talón izquierdo), Fa (talón derecho),

      Sol (punta izquierda), La (punta derecha), Si (talón izquierdo), Do (talón derecho),

      Re (punta izquierda), Mi (punta derecha), Fa (talón izquierdo), Sol (talón derecho),

      La (punta izquierda), Si (punta derecha), Do (talón derecho).

      Invierte ésa pedalización para la escala en sentido opuesto. Otra manera es tocar el Si de la primera octava con el talón izquierdo y comenzar la segunda octava con la punta izquierda y continuar análogamente a la primera octava.

     Ésta técnica nos permite mantener rodillas y talones juntos y tocar con la parte interior del pie. Por cierto la escala de Do mayor no es precisamente la escala más fácil porque carece de alteraciones. Inténtalo con Mi bemol mayor o La Mayor, por ejemplo, y notarás cuan eficiente es ésta técnica.

      Ajusta la pedalización cuando sea necesario. Ocasionalmente será necesario ajustar la pedalización en función de las alteraciones, puesto que no podemos tocar los pedales bemolados con los talones. En algunas claves tendrás que comenzar la escala con el talón, etc. En tales casos recomiendo que comiences escogiendo la pedalización a partir de la mitad de la escala y de allí la desarrolles en forma descendente. Para claves con 3 bemoles o 3 sostenidos consecutivos, tales como Re bemol mayor y Fa sostenido mayor, tendrás que deslizarte de un pedal bemolado al otro usando la misma punta.

      Hazlo despacio, y domina una escala mayor y una menor por semana. Trata de adquirir un bonito legato y asegúrate de que todas las notas suenen parejas.  En la siguiente semana agrega otro par de escalas (siguiendo el número creciente de alteraciones) hasta que en unas 12 semanas puedas tocarlas todas. Luego será suficiente tocarlas sólo una vez durante tu práctica cotidiana. Si lo hicieres regularmente, tus tobillos se harán más flexibles y comenzarás a notar una evolución increíble en tu técnica del pedal.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Cómo leer música sin mirar el teclado – Parte II

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 26/Ene/2012

       He aquí la segunda parte del artículo homónimo. Puedes leer la Parte I aquí.

       Siente las teclas bemoladas con tus dedos. Ésta particular recurso podría ayudarte a leer la partitura sin bajar la mirada. Como todos sabemos, las teclas bemoladas se distribuyen en grupos de dos y de tres. Por ejemplo, al palpar el borde izquierdo del grupo de dos, hallas Do, y del lado derecho, hallas Mi. Análogamente, palpando el borde izquierdo de Fa# hallas F, o el derecho de Si bemol para hallar Si.

       Si tienes que saltar hacia alguna nota natural, trata primero de localizar la nota bemolada más próxima. Todo ello requiere que no levantes los dedos del teclado, sino que los mantengas en contacto con las teclas todo el tiempo. Dicho de otro modo, debemos procurar un movimiento horizontal de las manos (como algunas veces en el piano) más que uno vertical. De algún modo, palpar las teclas con las yemas de tus dedos te ayuda a adquirir precisión, incluso en los saltos. Por cierto, para manejar los saltos, recomiendo emplear la técnica de anticipación digital.

       Adopta un tempo lento. Siempre recomiendo que cuando practiques, adoptes un tempo tal que puedas evitar cometer errores. Tocando despacio es más fácil controlar tus movimientos y pensar en dónde se halla cada nota en particular. Cuando veas un salto en la partitura, toma debida nota mental y tu dedo responderá cabalmente. Al principio, tu salto podría parecer algo errado, mas todavía será un salto. Cuando te equivoques,  lo mejor es no continuar tocando toda la pieza, sino, devolverte y tratar de enmendar el error, y tocar con precisión al menos tres veces consecutivas.

       Practica cada voz separadamente.  Una de las causas por las cuales leer música sin mirar hacia el teclado puede ser difícil para los organistas es que usualmente tocan todas las partes juntas (incluyendo la línea del pedal). Si estás luchando con ello, es obviamente porque resulta demasiado arduo tocar toda la textura musical. ¿Cómo puedes saber si te será demasiado difícil practicar de éste modo?

       Haz un experimento: Escoge una pieza para órgano con pedal o sin él (puede ser un himno). Seguidamente trata de tocarlo una vez enteramente y despacio. Si cometes más de tres errores, rítmica o melódicamente, por página, mi conjetura es que, o la pieza es demasiado ardua para ti por el momento, o que debes practicarla de otra forma. En lugar de tocar todas las voces simultáneamente desde el principio, primero practica cada voz en forma aislada. Esto debería ser lo suficientemente fácil para la mayoría. Simplemente toca la voz soprano despacio, y cuenta tus errores. Seguro que no habrá demasiados. Si aún cometes más de 3 errores por página de ésta manera, la pieza podría ser demasiado ardua para ti por el momento.

       ¿Deberías  cambiar a una pieza más accesible? Depende. Podrías continuar practicando segmentos más cortos (quizás de 1 a 4 compases) a la vez. Sea que escojas una pieza más sencilla o perseveres con la actual, queda a tu gusto. Sólo procura corregir cada error y tocar tu fragmento con precisión y seguridad al menos tres veces seguidas.

      Luego, combina 2, 3 y 4 voces. Una vez dominada cada voz, es hora de combinar 2 voces. Recuerda no mirar hacia el teclado. Si el paso previo fue exitoso, ésta combinación no debería resultar muy difícil. El paso siguiente sería practicar combinando 3 voces y, finalmente, la textura entera de 4 partes.

       En conclusión, pienso que puedes tener éxito en leer tus partituras de órgano sin mirarte los dedos. Sólo implica práctica regular, despaciosa, persistente y juiciosa.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

¿Cómo leer música sin mirar el teclado? Parte I

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 26/Ene/2012

      Con frecuencia mis alumnos de órgano me preguntan cómo pueden tocar órgano sin mirar hacia sus dedos. Éste es un problema corriente enfrentado en las etapas iniciales de la carrera de organista. Primero, permítaseme decir que no siempre es una mala idea mirar hacia el teclado. Si tocas piezas de memoria, hacerlo es natural. ¿Adónde más deberías mirar en ausencia de una partitura? Más en general, si empleas la partitura en el atril, es mejor mirar las notas escritas (al menos la mayor parte del tiempo). Tocar con la partitura desarrolla tu capacidad para leer a primera vista. No obstante, hacerlo mirándote los dedos, retardará tu progreso al menos en un área específica: Conocer y sentir tu teclado. Esto es crucial si realmente quieres ser un buen lector a primera vista. Sin ésta capacidad, la tarea de leer música a primera vista en un tempo rápido se dificultará demasiado. En el presente artículo, me gustaría compartir contigo mis recomendaciones personales de como aprender a tocar con la partitura sin mirar el teclado.

      Es oportuno que comprendas por qué los principiantes de órgano (y de piano) siempre tienden a mirar hacia abajo. Verás, cuando comenzamos a tocar un instrumento, no conocemos dónde se ubica cada nota en el teclado. Además, usualmente somos también lentos en leer las notas. Todo esto propicia que tendamos naturalmente a mirar qué es exactamente lo que estamos presionando. Sólo piensa en cómo aprendiste a teclear en el computador. A menos que hayas sido entrenado en mecanografía, probablemente solías teclear con solos dos dedos. No sabías, ni recordabas, dónde se hallaba cada letra o carácter en el teclado del computador. Por consiguiente  mirabas constantemente al teclado y a la pantalla. Ahora bien, si hubieras tenido mucha más experiencia en mecanografía, habría sido suficiente para ti mirar a la pantalla casi todo el tiempo.

      Similarmente, al leer música tendemos a mirar hacia los dedos. No obstante, para facilitar tu progreso, intenta resistir la tentación de mirarte los dedos. Dicho de otro modo, oblígate a no mirar hacia abajo. No te desalientes si tocas las notas erradas, sólo recuérdate que desarrollar ésta habilidad toma tiempo. Fíjate, los dedos tienen la capacidad de memorizar la distancia entre las teclas. Siempre y cuando practiques con regularidad y resistas la tentación de mirar hacia el teclado, al cabo de unos escasos meses, ya comenzarás a sentir la diferencia en tu progreso.

      Desarrollar ésta capacidad requiere tiempo. Los grandes organistas ciegos, como Louis Vierne, Jean Langlais, Helmut Walcha y muchos otros han sido capaces de dominar éste complejo arte. Si ellos, siendo invidentes,  alcanzaron ése nivel, obviamente nosotros tenemos una oportunidad también. Sólo requerimos tener paciencia y practicar con regularidad. Espero que comprendas que no hay una manera mágica de aprender a leer a primera vista de la noche a la mañana. La cantidad de tiempo requerida para ver un avance varía de una persona a otra, mas pienso que si inviertes 30 minutos diarios durante 3 meses, practicando lectura a primera vista sabiamente (más sobre ello en la Parte II), comenzarás a ver unos cambios realmente significativos. En 3 meses acumularás más de 44 horas de práctica. ¿No crees que te harías mejor en ésta habilidad si tuvieses 44 horas de práctica a tus espaldas? Compáralo con conducir un vehículo. Tras 44 horas de práctica, aún estaremos en el nivel básico, mas ciertamente ya no seremos unos novatos. Creo que en mi país se requieren 30 horas de manejo con el instructor antes de presentar el examen. En todo caso, ya te hiciste una idea. Sólo mantente practicando tu música al órgano, adhiérete a ello durante 3 meses, e ingresa al siguiente nivel al cabo.

      El presente artículo continúa en la Parte II. Allí hallarás más consejos sobre cómo ser mejor en lectura a primera vista sin mirar hacia los dedos.

      A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

¿Cómo valerse de los himnos para desarrollar independencia de manos? Parte II

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 25/Ene/2012

      He aquí la segunda parte (Pasos 5 y 6) del artículo acerca de cómo emplear los himnos para que te ayuden a adquirir independencia de manos en tu ejecución del órgano. Puedes leer asimismo la Primera Parte (Pasos 1 hasta el 4).

      5. Lleva la melodía en la mano izquierda, y emplea terceras y sextas en la derecha, y repite los pasos del 1 hasta el 4. A estas alturas, probablemente estás empezando a darte cuenta de que hemos estado desarrollando tu técnica de mano izquierda mientras que la derecha sólo toca la melodía. Éste paso te enseñará también cómo tocar notas más rápidas con la mano derecha. A continuación, toca la melodía del himno en la mano izquierda tal como se indicó, mas agrega una nota extra en la mano derecha, primero nota contra nota como en el Paso 1.  Algunas veces puedes usar las notas del bajo en tu mano derecha, pero no siempre suena bien.

      A propósito, la técnica de invertir las voces y tocar la voz superior en el bajo, y viceversa, se llama contrapunto invertido. Éste es un truco polifónico indispensable cuando quieres crear una pieza polifónica imitativa, tal como una invención, una fugueta o una fuga. Como lo mencioné antes, ésta técnica no siempre funcionará con tus himnos, porque habrá casos donde te encontrarás el intervalo de quinta entre el bajo original y la voz soprano, el cual en inversión se convierte en la cuarta prohibida (realmente no está prohibida, pero su empleo está muy limitado y especializado).

      De todos modos, la mejor manera de construir tu línea del soprano en éste Paso es emplear terceras y sextas contra el bajo, lo cual siempre suena bien y agradable. Una vez que domines el ejercicio de nota contra nota, toca 2 contra 1, 3 contra 1 y, por último, 4 contra 1, tal como lo hiciste en los Pasos 2 hasta el 4.

      6. Movimiento alterno entre las manos. Los Pasos del 1 al 5 desarrollarán tu independencia de manos y te enseñarán una clase especial de polifonía, la polifonía por contraste, en la cual las voces son independientes, aunque muy diferentes, tanto melódica como rítmicamente. De cualquier modo, si quieres llevar tu independencia de manos y tu polifonía al siguiente nivel, el presente paso hará exactamente eso. Se denomina polifonía imitativa cuando las voces son autónomas, pero al mismo tiempo comparten mucho en común, es decir, se imitan mutuamente, sea en forma melódica, sea en forma rítmica, o ambas.

      Para lograr eso, trata de alternar los movimientos entre las manos. Por ejemplo, en el primer compás, deja que el soprano progrese en notas más rápidas, en el segundo compás será el turno del bajo, y así sucesivamente. Fíjate, una voz es estacionaria, mientras que la otra evoluciona, luego se intercambian los roles. Después de practicarlo por un rato, puedes alternar cada dos tiempos, y después, incluso, cada tiempo. ¡Por cierto, también una mano puede tocar el Paso 2 y la otra el Paso 4!

      Tocando de ésta manera, puedes crear agradables partitas o variaciones corales las cuales realzarán tu ejecución durante el culto. Puedes emplear éstas variaciones para introducciones de himnos o preludios. Como lo prometí, naturalmente éstos Pasos te ayudarán a desarrollar independencia de manos empleando 2 voces (o bicinio), aunque sin saberlo, estarás improvisando. Para alcanzar los mejores resultados, recomiendo que escojas al menos 10 himnos y te ejercites con cada uno de los Pasos anteriores, en un tempo lento. No prosigas al Paso siguiente hasta que puedas tocar el Paso previo, despacio, aunque fluidamente, al menos 3 veces seguidas, sin error.

      A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

¿Cómo valerse de los himnos para desarrollar independencia de manos? – Parte I

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 25/Ene/2012

      Muchos organistas se afanan en ser capaces de tocar arduas composiciones polifónicas. Obras de grandes compositores tales como Bach, Buxtehude y otros, tienen muchas voces independientes, y muy frecuentemente, más de una en cada mano. Ser capaces de ejecutar ésas piezas con precisión y seguridad requiere buena independencia de manos. Un organista debe tener la habilidad de tocar, rítmica y melódicamente, partes independientes en diferentes manos. Muchos escogen tocar ejercicios especiales procedentes de varios métodos, lo cual obviamente es una buena manera de adquirir independencia de manos. No obstante, lo que no advierten es que la solución para avanzar en la adquisición de ésta habilidad es procurarla en los himnos que tocan cada Domingo. Hoy voy a compartir contigo mi enfoque de 6 pasos acerca de cómo valerse de los himnos para desarrollar independencia de manos.

  1. 1.       Toca las partes de soprano y bajo del himnario. ¿Tienes dificultades para tocar toda la textura de 4 partes de tus himnos? Si así fuese, toca sólo las partes extremas, una en cada mano. Eso debería ser lo suficientemente fácil para la mayoría. Si no, practica una parte por vez hasta que puedas tocar cada una de las voces  correctamente al menos 3 veces consecutivas. Cuando esto se te haga fácil, trata con ambas voces simultáneamente. Observa cuán bien suena el himno de ésta manera. Se debe a que el soprano y el bajo son precisamente las voces más importantes en ésta clase de música. El soprano es la voz mejor desarrollada melódicamente y el bajo proporciona el fundamento armónico.

 

  1. 2.       Toca las partes de soprano y bajo 2 contra 1. Cuando domines el paso 1, prueba agregando una nota extra en la línea del bajo empleando corcheas:

 dos por uno_1

               Si ves notas repetidas en el bajo , toca la nota inmediata superior o inferior:

 dos por uno_2

                 Si la frase progresa por notas adyacentes, puedes tocar terceras superiores si la melodía es ascendente:

 dos por uno_3

                 o inferiores si es  descendente:

 dos por uno_4

                 Si el bajo contiene saltos de una tercera, el modo más fácil es tocar notas intermedias adyacentes:

 dos por uno_5

                Como pudieras haber notado, la regla principal acá es arribar a la siguiente nota del bajo mediante las notas intermedias adyacentes, sea desde arriba o desde abajo.

 

  1. 3.       Toca las partes de soprano y bajo 3 contra 1. En ésta etapa emplearás tresillos de corcheas en el bajo. Las figuras melódicas pueden ser muy diferentes, mas, de nuevo, trata de arribar a la siguiente nota mediante notas intermedias adyacentes. Se pueden construir las líneas melódicas más agradables cuando el bajo se mueve en intervalos de cuartas.

 

  1. 4.       Toca las partes de soprano y bajo 4 contra 1. Una vez dominado el ejercicio previo, lo siguiente es agregar semicorcheas en el bajo por cada nota del soprano. Nuevamente las opciones de figuraciones melódicas son numerosas, mas trata de calcular cuántas notas intermedias adyacentes tendrías que tocar antes de la siguiente nota del bajo. En consecuencia, algunas veces el primer intervalo tendrá que ser un salto, pero los tres siguientes consistirán de notas adyacentes.

            A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

¿Cómo hacer los cambios de teclado con exactitud en el órgano? Parte II

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 22/Ene/2012

      He aquí la segunda parte del artículo “Cómo adquirir exactitud en los cambios de teclado en el órgano”. Asegúrate de leer la Primera Parte, pues hallarás más recomendaciones provechosas.

      Practica cambios opuestos. Considerando que es probable que encuentres un órgano donde el teclado Principal sea el primero o el segundo teclado, es asímismo importante practicar el cambio de manuales en el sentido contrario. Esto también puede ser útil porque no siempre sabrás cuál teclado te servirá mejor en cada situación específica. Por consiguiente tienes que prepararte para hacer el cambio hacia arriba o hacia abajo. Puedo dar testimonio personal de cuán delicado puede ser, especialmente si el órgano es desconocido y no estás mentalmente preparado para realizar tales ajustes.

      Recuerdo estar tocando la Tocata y Fuga en Re menor de Bach en un concierto donde el Principal era el segundo manual y el Positivo era el primero. Pensé que estaba preparado mentalmente para ello, pero no practiqué los cambios de teclado en el sentido contrario. En dicho concierto, tenía que hacer la transición hacia abajo buscando efectos de eco en la Tocata. El primer cambio de teclado fue como una ducha fría para mí – casi fallé el teclado. Afortunadamente al último momento recordé que ése órgano tenía Positivo en el teclado inferior y todo resultó bien. Sabiendo eso, estaba apercibido para los efectos de eco en la fuga. No obstante, la sensación de hacer los cambios de teclado en el sentido “equivocado” fue del todo extraña. Lección aprendida: Practica siempre los cambios de teclado en ambos sentidos,  a menos que no haya otra manera de hacerlo (como en la técnica del pulgar en el teclado inferior).

      Si sólo cuentas con un teclado, simula los cambios. Mis alumnos de órgano me preguntan con frecuencia si es realmente necesario disponer de un órgano de dos teclados para practicar los cambios de teclado. Mi respuesta es un rotundo No. Tú puedes practicar la mayoría del repertorio para órgano en un instrumento de un solo teclado, incluso en el piano. Cuando llegue el momento de cambiar de teclado, simplemente simula el movimiento que harías con tus manos si tuvieras varios teclados. Dicho de otro modo, toma nota mental de la transición, mueve físicamente tu mano hacia arriba o hacia abajo, pero sigue tocando en el mismo teclado. Este tipo de práctica ahorra muchísimo tiempo, porque implica un poderoso recurso: La visualización. Empleando ésta técnica, visualizamos la transición de teclado y realizamos los movimientos apropiados con las manos, sólo que empleando un único teclado.

      Simula los movimientos en la mesa. Acabo de explicar cómo se puede practicar los cambios en un solo teclado, mas podrías sorprenderte de hallar que pueden practicarse en una mesa también. Simplemente realiza todos los movimientos de la mano y asume que tocas un órgano real y subes o bajas de teclado. Ésta técnica es una verdadera ahorradora de tiempo. Puedes practicarla sobre la mesa incluso durante las pausas comerciales de la TV. Imagina cuánto de tu precioso tiempo ahorrarás. Usualmente hay hasta 3 pausas comerciales durante un programa o una película, cada una de al menos 5 minutos. Practicar tus cambios de teclado de ésta manera te dará al menos 15 minutos (y probablemente más). Ése lapso es seguramente más que suficiente para dominar al menos una transición difícil en la pieza.

      Si sigues mis recomendaciones, tu exactitud mejorará con el tiempo. Trata de planear esto por adelantado, practica despacio y repetidamente. Cuando te equivoques de tecla al hacer la transición, retrocede, siempre, corrige el error y practica, no hasta que lo toques correctamente, sino hasta que no puedas errar otra vez. En otras palabras, automatiza tus transiciones de teclado. Aprovecha el piano o la mesa y las transiciones complicadas se te harán fáciles.

            A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.