Diferencias entre el toque del piano y del órgano

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 6/Mar/2012

      Si bien el órgano y el piano comparten el mismo orden de las teclas en el teclado, existen más diferencias que afinidades entre ellos en términos del toque. Para los organistas en potencia que tengan previa experiencia con el piano, es importante reconocer y percibir ésas diferencias. Entender la distinta sensación física al pulsar las teclas del piano y del órgano es vital para una adaptación exitosa al órgano. Debido a tales diferencias, los pianistas que desean iniciarse en el órgano deben aproximarse al instrumento, y tocar las teclas, de una manera muy distinta a como lo harían en el piano. En el presente artículo presento las cuatro diferencias principales en el toque entre el órgano y el piano.

El sonido del órgano no se extingue. Debido al mecanismo de martillos, el sonido producido por las cuerdas del piano empieza a debilitarse tan pronto como las cuerdas son percutidas. Por su parte, el sonido del órgano puede durar indefinidamente en la medida en que la tecla permanezca pulsada y haya un flujo constante de aire en el secreto. Decía Stravinsky, uno de los compositores destacados del siglo XX: “El monstruo nunca respira”.

La dinámica del órgano no se maneja mediante el toque. Mientras que en el piano la dinámica se genera tocando con mayor o menor fuerza, el sonido del órgano se intensifica o se reduce mediante otros recursos. La posibilidad más obvia es emplear diversas combinaciones de registros. Además muchos órganos disponen de un compartimiento cerrado provisto de persianas que son activadas por el pedal expresivo. De éste modo, abrir o cerrar las persianas aumenta o disminuye, respectivamente,  el volumen del sonido del órgano.

Los órganos de tracción mecánica presentan un punto de quiebre. A diferencia del piano, los órganos de tracción mecánica tienen un punto de quiebre en la resistencia que ofrece una tecla al ser pulsada, el cual se origina cuando el aire presurizado ingresa súbitamente al tubo. A medida que se oprime cada tecla,  y al llegar a un punto determinado, las válvulas que están bajo los tubos se abren súbitamente. Ésta acción produce una especie sonido de escupitajo en el tubo.

La precisa pulsación y soltado de la tecla son más importantes en el órgano. Dado que el sonido del órgano puede durar indefinidamente, los organistas deben ser muy cuidadosos en coordinar la pulsación y liberación de las teclas y pedales. Las teclas de las notas que deben sonar juntas deben ser pulsadas con precisión absoluta. Por otra parte, en la música polifónica, las notas cuya duración sea disímil, deben soltarse exactamente en el momento justo.

Todo organista debe entender las diferencias básicas de toque entre el piano y el órgano y tratar de tocar éste instrumento con un enfoque distinto. Lo mejor es no emplear la fuerza en el órgano y pulsar y soltar las teclas con precisión.

Si tienes experiencia previa al piano, y tratas de tocar el órgano, un gran recurso es “Técnica del Órgano: Moderna y Antigua”, de George Ritchie y George Stauffer.

       También puedes cargar mi guía en video GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré mis pasos, técnicas y métodos EXACTOS que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Cómo evitar dolor en la baja espalda al ejercitarse con el pedalero

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 3/Mar/2012

      Muchos organistas que tratan de perfeccionar su técnica del pedal practican ejercicios en el pedalero. Y no es infrecuente que en consecuencia sientan dolor en la parte baja de la espalda. Si bien las razones para ése dolor pueden ser diversas, hoy voy a referirme al dolor que se deriva de una técnica incorrecta. Si sientes dolor en tu baja espalda cuando te ejercitas en el pedalero, a continuación pudieras hallar la posible solución.

Mantén tu torso erguido.

      Para prevenir el dolor de espalda, lo mejor es sentarse derecho en la banqueta. Imagina que una cuerda está atada a tu cabeza y que la hala hacia arriba. Mantente erguido y no te encorves. Si te encorvas y agachas la cabeza tu postura estará incorrecta y podrá ser causa de futuros problemas. Por otra parte, sentarte erguido, conllevará a que empieces a sentir la diferencia en cuanto a tu respiración. Puesto que respiración, postura y técnica organística están tan conectados es importante que observes éste punto.

Apunta tus rodillas en la dirección de los pies.

      Una vez que la postura ante la consola del órgano sea la correcta, puedes comenzar a trabajar en la manera correcta de pisar los pedales, lo cual puede aliviar el dolor en la baja espalda. En el acto de pisar un pedal determinado, tu rodilla debe apuntar en la dirección del pie empleado. Dicho de otro modo, evita la situación en la que tus rodillas apuntan hacia afuera y tus pies hacia adentro. Esto es especialmente importante cuando tocas en los extremos del pedalero. Muchos organistas que tocan esos sectores incorrectamente se sienten en consecuencia incómodos. De hecho, el dolor en la baja espalda puede deberse a una técnica de pedal incorrecta.

      Cuando toques en el extremo izquierdo del pedalero, mantén tu tronco erguido, y tu mitad inferior debe apuntar hacia la izquierda. Y para tocar en el extremo derecho del pedalero, apunta con tus piernas hacia la derecha, mas con tu tronco mantente enfrentando al atril. Te sorprenderás de cuanto más fácil se te hará tocar escalas y otros ejercicios en el pedalero de ésta forma.

      Un recurso invalorable para los ejercicios en el pedalero es “Técnica del Órgano, Moderna y Antigua” de George Ritchie y George Stauffer, el cual recomiendo ampliamente.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

4 consejos para tocar “Te invoco, Señor Jesucristo” de Bach en el órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 24/Feb/2012

      Uno de los preludios-corales para órgano mejor conocidos de J. S. Bach es “Te Invoco, Señor Jesucristo”, BWV639. Está incluido en el Librito de Órgano, o Das Orgelbüchlein. Es único entre las composiciones de ésta colección porque está escrito en una textura a 3 voces con el coral en la voz soprano. Aunque contiene 3 partes muy independientes entre sí, el tempo relativamente lento y la parte del pedal amable y pulsátil lo hacen accesible para organistas de modestas capacidades. De hecho, pudiera constituir un ejercicio perfecto de coordinación entre manos y pies. En el presente artículo, te daré 4 consejos para tocar “Te invoco, Señor Jesucristo” en el órgano.

DIGITACIÓN.

      La regla principal para escoger la digitación óptima para la mano izquierda es la de aplicar digitación arpegiada. Los arpegios en la posición fundamental se tocan usando los dedos 5-3-2-1. Cuando la tercera es mayor entre las 2 notas inferiores, tal como en La bemol-Do, toca 5-3. Cuando la tercera es menor, tal como en Fa-La bemol, toca 5-4. Los acordes de la primera inversión se tocan con la digitación 5-4-2-1, mientras que 5-3-2-1 se adapta mejor para la segunda inversión.

      Trata de evitar el uso del pulgar en las teclas bemoladas en la parte de la mano derecha. Sin embargo, no siempre será posible evitarlo porque la tonalidad de éste preludio-coral tiene 4 bemoles. Toca los ornamentos de la mano derecha empleando la digitación 4-3.

PEDALIZACIÓN.

      Como en la mayoría de las composiciones barrocas, aplica sólo la pedalización con punta de pie. Considerando que la línea del bajo es pulsátil, no siempre será factible emplear la técnica de puntas alternadas. La excepción está en los compases 4, 8 y 14, donde la pedalización alternada derecho-izquierdo funciona bien. El pasaje descendente con notas repetidas de los compases 11 y 12 puede ser acometido como un pasaje del tipo escalas, y tocarse con puntas alternadas. Toca con el mismo pie las notas repetidas y las que cambian de dirección.

ARTICULACIÓN.

      Aunque para la música barroca se emplea tradicionalmente el legato articulado, puedes ver los ligados cada 4 notas en la parte de la mano izquierda. Ésta articulación legato es original y deberías tratar de tocar todas las 4 notas legato. Asegúrate de que haya delicadas pausas entre los grupos de notas. Toca todas las notas con una articulación leve en la parte de la mano derecha y en los pedales, excepto en el compás 3, donde la appoggiatura del soprano debe ligarse.

ORNAMENTOS.

      Los ornamentos deben tocarse comenzando por la nota superior. Debido a que es una pieza muy gentil y expresiva, no aceleres los ornamentos y no permitas que suenen virtuosistas. Procura mantener el carácter íntimo y elegante incluso en las notas veloces. No toques los ornamentos automáticamente en el ritmo exacto. Sonarán más naturales si prolongas la nota inicial del trino o del mordente y apresuras un poco las notas restantes.

      Cuando quieras más información sobre cómo tocar los ornamentos en la música barroca, un recurso invalorable es “Performing Baroque Music”, de Mary Cir, el cual recomiendo encarecidamente.

      Aunque mantener presentes en la mente los 4 consejos previos requiere mucha paciencia y atención a los detalles, los resultados serán grandiosos, porque podrás tocar “Te Invoco, Señor Jesucristo” con precisión, claridad y seguridad.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Cómo escoger el fraseo óptimo al tocar el órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 18/Feb/2012

      Así como la correcta articulación ayuda a alcanzar claridad y precisión en la ejecución, el fraseo justo puede ayudar a enfatizar puntos estructuralmente importantes de la pieza. Precisamente es el fraseo el que puede proporcionar mucho del flujo natural deseado y vida a la composición. Aún más, el fraseo coadyuvará para que el oyente asimile la forma de la pieza. En el presente artículo te aconsejaré acerca de cómo escoger el fraseo óptimo.

      El fraseo involucra determinada fluctuación rítmica que ocurre en elementos estructuralmente significativos de la pieza. Dicha fluctuación ayuda a resaltar las partes que dan la forma a la composición. Mientras que la ejecución y articulación usuales ayudan a establecer la jerarquía de los pulsos fuertes y débiles del compás, el fraseo se emplea para obtener sutiles desigualdades rítmicas. Dicho de otro modo, con el fraseo el organista es capaz de lograr ligeros ritardandi y accelerandi, los cuales son regidos por ciertos elementos compositivos. A veces el fraseo se relaciona con la articulación y con tomar una pausa en la línea musical.

      Cadencias. La cadencia es una determinada curva armónica o melódica que ayuda a completar la idea musical. Siempre que veas una cadencia, puedes ir ligeramente más despacio para destacarla. Luego puedes retornar a la velocidad normal.

      Pausas. También son importantes para el fraseo. A menudo el compositor ubicará una pausa en un lugar donde una voz o parte deba respirar. Ésta es la señal para una sutil técnica del fraseo.

      Cesuras. Muy a menudo las cesuras son ubicadas al término de la frase con el fin de señalar la necesidad de respirar. Aunque el órgano puede tocar sin respirar, si enfatizas aquellas partes musicalmente importantes y las articulas, tus líneas musicales serán más claras.

      Notas largas. Después de una nota larga hay una tendencia a respirar en una composición vocal. Lo mismo se aplica a la música de órgano. Haz una breve pausa tras una nota larga para mostrar el contorno de la melodía.

      Repetición de figuras rítmicas.  Cuando veas algunas figuras rítmicas repetidas, siéntete libre de marcar más la articulación al final de cada figura. Esta es una manera natural de hacer el fraseo.

      Principio y fin de las líneas melódicas. Muy a menudo conviene introducir ligeras desigualdades rítmicas al principio y al final de la línea melódica. Comienza despacio, acelera un poco y finaliza otra vez despacio. Esto es especialmente útil en la música de órgano Romántica. Es útil imaginar una analogía con conducir un automóvil. Análogamente a la forma y ejecución de la línea melódica, el vehículo arrancará despacio, acelerará, y reducirá la marcha para detenerse.

      Si incorporas ligeros fraseos rítmicos, y articulas en las partes estructuralmente significativas de la pieza, tu ejecución sonará muy natural. Sin embargo, no te excedas, especialmente con música Barroca. Si bien las composiciones románticas requieren éstas alteraciones rítmicas, la música antigua debe tocarse más rítmicamente y enfatizarse la métrica, el pulso y la alternancia de los pulsos fuertes y débiles.

      Cuando quieras más información sobre el fraseo y otros aspectos de la práctica de ejecución, recomiendo “Haciendo música en el órgano” de Peter Hurford.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Cómo la atención al detalle te evita cometer errores al tocar el órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 10/Feb/2012

      Muchos de mis alumnos me consultan sobre cómo pueden llegar a tocar sus piezas de órgano sin errores. Quieren consejos sobre cómo ser capaces de lograr aquel nivel de fluidez tal que puedan sentarse en la banqueta y tocar de modo infalible por un lapso prolongado cualquier composición de órgano que quieran, lenta o veloz, fácil, intermedia o difícil. Saben que es posible porque han escuchado organistas del nivel superior tocar música de órgano con tal impecable técnica que podría llevarse directamente a una grabación en CD. Sin embargo, saben que muy pocos llegan tan lejos en la ejecución del órgano. Tocar a éste nivel implica más que dominar una pieza. Requiere una actitud y predisposición mental especiales. En el presente artículo me gustaría revelarte las técnicas que podrían ayudarte a eliminar los errores en tu ejecución del órgano.

      Alguien me platicó años ha sobre la diferencia entre una ejecución buena y una estupenda. Cuando escuchas a un buen organista tocar algo agradable al órgano, todo parece sonar bien. Pudiera haber algunos errores diminutos insignificantes, pero, en general, la ejecución es de tu agrado. Sin embargo, cuando escuchas a un ejecutante de clase mundial, hay algo más en su ejecución. Es difícil expresar ésa sensación en palabras, pero percibes ésa claridad absoluta y el sentido de precisión y perfección.

      Si alguna vez tuvieras la ocasión de escuchar una ejecución así, probablemente entenderías lo que quiero decir. No hablo sobre la infinidad de maravillosas grabaciones en CD que a todos nos encanta escuchar, puesto que la mayoría de las veces están editadas, mejoradas y algunas veces no necesariamente reflejan la verdadera habilidad del organista. Hablo acerca de los conciertos de órgano en vivo, esos eventos inolvidables cuando simplemente te maravillas ante la maestría del ejecutante.

     Invariablemente, la verdadera diferencia entre una buena ejecución y otra estupenda es la atención al detalle.  Un(a) organista de primera sabrá exactamente por qué tomó determinada decisión en algún pasaje de la pieza. Nunca deja nada al azar. En cualquier momento de la pieza dan cuenta del razonamiento exacto acerca de las elecciones de digitación y pedalización, sobre la exactitud rítmica y melódica, sobre el fraseo y la articulación, la elección de registros, y la estructura formal y armónica de la pieza. Simplemente prestan una atención tan meticulosa a cada detalle, los cuales, en cambio, nosotros damos por sentados.

      De modo que si seriamente quieres capacitarte para tocar sin errores, recomiendo reflexiones acerca de éstos aspectos precedentes. Aún más, una vez que estés seguro acerca de tus decisiones durante tu práctica, debes intentar lograr esos aspectos mediante la práctica. Dicho de otro modo, no es suficiente saber por qué estás tocando ése segmento en particular con tal digitación y pedalización, articulación, ornamentación o registro. Debes armonizar todas éstas cosas con práctica dedicada e incesante. Acostúmbrate a preguntarte “¿Suena como quiero?”, o “¿por qué toco éste segmento de ésta manera particular?”.

      Responderte ésas preguntas y a la vez practicar con atención al detalle te capacitará a progresar a tal nivel que la tarea de tocar sin errores parecerá insignificante. En lugar de ello, lo que buscarás será expresar las intenciones del compositor al máximo de tus habilidades. Y tendrás los recursos para hacerlo. Recuerda, el profesionalismo no es necesariamente el status financiero de alguien, sino que puedes pensarlo en términos de actitud. Puedes tocar como un verdadero profesional, con absoluta precisión y claridad, una simple Invención a 2 voces o una majestuosa fuga a 5 voces. El nivel de complejidad no importa. Lo que importa es la atención al detalle.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Cómo tocar himnos en modo legato con manos pequeñas.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 01/Feb/2012

      Uno de los problemas más comunes al tocar himnos es el toque legato. Y lograr el perfecto legato es especialmente desafiante para personas con manos pequeñas. Éstas a menudo luchan con tocar las voces interiores con la misma uniformidad y articulación que las voces exteriores. Hoy me gustaría darte mis recomendaciones personales y mi consejo acerca de cómo tocar los himnos legato, teniendo manos pequeñas.

      Anota la digitación. Si tienes dificultades tocando tus himnos, recomiendo encarecidamente que registres la mejor digitación en tu partitura. Creo que esto es importante porque si conoces la digitación exacta en cualquier pasaje dado, es más probable que evites emplear digitaciones aleatorias. Las digitaciones aleatorias pudieran ser la causa por la cual se te dificulta adquirir el toque legato. Así que resuelve tus digitaciones en todos y cada compás, al menos hasta que tengas más experiencia. Una vez que sepas las mejores digitaciones, atente a ellas durante tu práctica.

      Emplea la substitución digital. Ésta es una técnica que ayuda a lograr el legato en el órgano. Consiste en tocar una tecla con un dedo y cambiar éste mientras se mantiene la tecla oprimida. Sirve también para sostener dos o más notas en la misma mano. Esto se llama doble o triple substitución, la cual se emplea en la música cromática de órgano más avanzada.

      Haz glissando con los dedos. El glissando consiste en deslizarse de una tecla a otra con el mismo dedo. Puedes emplearlo de una tecla bemolada a una natural (lo más común y fácil), de natural a natural, o de natural a bemolada (lo más difícil). El glissando con el pulgar es el más empleado. No obstante, procura no emplear ésta técnica demasiado. Puesto que es problemática para el principiante, en la mayoría de los casos puedes resolver el problema del legato con la substitución digital.

      Cruza los dedos. La técnica de legato menos frecuente al tocar himnos, consiste en cruzar un dedo largo sobre el más corto. Y recíprocamente, el dedo corto puede cruzarse por debajo del dedo más largo. Ésta técnica se emplea con más frecuencia con grandes acordes y octavas, las cuales no se acostumbran en los himnos.

      Trata tus himnos como a obras para órgano. Aunque los himnos son engañosamente simples y breves, la mejor manera de practicarlos es la misma que con la música de órgano real (al menos para el principiante). Practica tus himnos en fragmentos cortos, quizás una frase a la vez. Si se te dificulta lograr el legato, toca cada una de las voces separadamente. Trata de tocar la frase correctamente al menos 3 veces seguidas. Luego practica varias combinaciones de 2 y 3 voces.  Asegúrate de que tu digitación sea precisa. Solamente cuando tengas fluidez en combinaciones a 3 voces toca todas las partes juntas.

      Para la mayoría, la técnica de la mano derecha está más desarrollada que la de la izquierda. Por consiguiente recomiendo que conduzcas las voces soprano y contralto con la mano derecha y el tenor en la mano izquierda. Aprovecha la ventaja de los pedales para el bajo. Aunque pueda haber muchas opciones de distribución de las partes entre manos y pies, ésta es la disposición más común al tocar himnos. Si puedes alcanzar una octava con una mano, sigue mis sugerencias y no deberías tener problemas en lograr el legato en la interpretación de himnos.

      Si quisieras profundizar en la ejecución de himnos, recomiendo sobremanera estudiar “Organ Technique: Modern and Early”, de George Ritchie y George Stauffer. Este método tiene un capítulo dedicado a la ejecución de himnos con muchos ejercicios.

      Otro gran recurso es “Art of Hymn Playing”, de Charles E. Callahan. Contiene 250 Introducciones, Preludios, Acompañamientos libres y Armonizaciones alternativas. Las piezas comprenden desde voces a dos partes hasta las más complejas. Se le considera como una guía de curso para la ejecución de himnos.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.