5 Colecciones Fáciles del Siglo XX para Órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 9/Abr/2012

                Aunque pudiera considerarse al Barroco como la edad dorada de la música para órgano, éste tipo de composición también floreció en edades posteriores. En el siglo XX los compositores modernos escribieron piezas disonantes en su lenguaje armónico, valiéndose de ritmos complejos y líneas melódicas sofisticadas. Dicha música, si bien muy valorada entre organistas de vanguardia, generalmente es demasiado complicada para organistas aficionados, principiantes o con capacidades técnicas limitadas. En consecuencia, éste tipo de organistas siempre está a la caza de piezas modernas fáciles, pero de alto nivel artístico. He aquí una lista de 5 colecciones de música del siglo XX para órgano que puedes emplear para practicar, para el culto y para recitales.

  • 79 Corales para Órgano, de Marcel Dupre. Uno de los organistas del siglo XX más famosos, el compositor francés Marcel Dupre proyectó ésta colección como una introducción a los preludios corales para órgano de Bach. Están editados íntegramente por el compositor, con digitación, pedalización, registro, articulación y fraseo completos. Dupre también proporcionó una forma muy sistemática de aprender y memorizar éstas breves piezas, cuyo lenguaje armónico no es disonante, mas está en el estilo predominante de la época.
  • 24 piezas para Órgano o Armonio (1933-1939), de Jean Langlais. Uno de los compositores franceses más prolíficos, el organista invidente Jean Langlais escribió su colección para ser ejecutada en el órgano o en el armonio. Por lo tanto, estas piezas sonarán igualmente bien en el órgano con pedal o sin él. El estilo musical de Langlais es altamente modal y colorido. La colección consiste de preludios, fugas, corales, scherzos, y otras piezas características, así como una muy fácil tocata.
  • Libro de Órgano (1956), de Jean Langlais. Ésta colección contiene 10 piezas: Preludio, Romanza Pastoral, Coral en Mi menor, Flautas, Musette, Coral en Fa mayor, Scherzando, Andantino, Epithalamium y Pasticcio. En cada pieza hallarás la notoria impronta del estilo musical de Langlais, es decir, el empleo del sistema modal.
  • 12 Piezas Breves para Órgano o Armonio (1962), de Jean Langlais. Diez piezas de ésta colección fueron compuestas en el modo eclesiástico y dos en un estilo medieval. Pueden ejecutarse igualmente bien en el órgano con pedal o sin él. La música exhibe cuán moderna puede sonar una pieza carente incluso de una clave. Perfectas para el culto creativo.
  • Libro de Órgano (Partes I-III), de Ned Rorem. Ned Rorem es un famoso compositor estadounidense y ganador del Premio Pulitzer (en 1976, por su Suite Orquestal “Música aérea”). Ha sido calificado por la revista Time como “el mejor compositor de canciones de arte del mundo”. Ha sido un paladín de la tonalidad durante toda su carrera, en su música lírica, aunque franca. La colección contiene 16 piezas, todas accesibles a organistas modestos: Parte I: Fantasía, Episodio, Romanza, Serenata y Reveill. Parte II: Rex Tremendae, Magnificat. Pie Jesu, Stabat Mater, “Eli, Eli Laba Sabacthani” e In Nominae Domini. Parte III: Fanfarria, Fuga, Impromptu, Passacaglia y Rondó.

        Si gustas de la escritura tonal y  modal y de leves disonancias, probablemente disfrutarás de éstas colecciones. Cada una es lo suficientemente accesible si tus habilidades al órgano son discretas. De hecho, servirán para introducirte a las piezas más ambiciosas de los mismos compositores y al estilo musical del siglo XX.

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5 Colecciones Fáciles del Romanticismo alemán y francés.

Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 8/Abr/2012

                La música para órgano francesa y alemana del siglo XIX es fundamental dentro del repertorio romántico. Todo organista gusta del estilo dramático sinfónico de Franck, Widor y Guilmant. Otros quedan cautivados por la expresión cromática de Riebke, Liszt y Reger. El problema es que a menos que el organista tenga una sólida base pianística, aparte de su entrenamiento al órgano, la mayoría de ésas obras están fuera de su alcance. Por ello es natural que muchos se pregunten por aquellas obras decimonónicas  que pudieran tocarse con facilidad, posiblemente como preparación para obras de más envergadura. Si te estás preguntando cuál será la música del periodo Romántico apropiada para tu nivel, te presento a continuación 5 colecciones que podrás practicar, tocar, ejecutar y disfrutar.

  • 11 Preludios Corales, Op. 122, de Johannes Brahms. Uno de los compositores post-románticos alemanes más influyentes, Brahms no compuso mucho para el órgano. Mas, sus Preludios y Fugas y éstos 11 Preludios Corales basados en los corales más conocidos integran el repertorio romántico de todo organista serio. Son breves preludios corales bastante fáciles de aprender y gratos de escuchar. Predilectos entre audiencias de diversas generaciones, pueden emplearse con ventaja tanto en el culto como en recitales.
  • El Organista Litúrgico, Op. 65, de Alexander Guilmant. El compositor francés A. Guilmant fue ampliamente responsable de familiarizar a los audiencias americanas con el órgano y de popularizarlo. Lo consiguió cruzando el atlántico en frecuentes giras de concierto. Aunque sus conocidas Sonatas para Órgano son técnicamente mucho más avanzadas, ésta colección litúrgica de piezas breves está al alcance del organista aficionado. Su estilo musical es Romántico conservador, sus formas son siempre diáfanas y sus bellas melodías son de carácter vocal.
  • Piezas en Distintos Estilos, de Alexander Guilmant. Ésta colección consta de 24 piezas distribuidas en los Libros 1-6, muchas responsables de la fama del compositor y escritas primordialmente para el culto. El volumen indicado es copia de la 3ra. Edición de 1.892 y contiene un tesoro de información histórica, haciéndola una parte esencial de la biblioteca del organista. Incluye piezas para la meditación, comunión, marchas, scherzos, etc. Perfectas para todo amante de órgano del Romanticismo.
  • Piezas de la Escuela del Órgano, de Jacques Lemmens. Al organista belga J. Lemmens se le recuerda mejor por haber sido el creador del primer e influyente método moderno de ejecución legato en el órgano. El libro fue de alta estima entre todos los compositores franceses de órgano importantes de su tiempo, entre ellos, Franck, Widor, Vierne, etc. Aparte de los numerosos ejercicios sistemáticos, en su método Lemmens incluye muchas piezas breves espléndidas, de mucho valor para organistas de modestos recursos.
  • 30 Breves Preludios Corales, Op. 135a, de Max Reger. El compositor post-romántico Max Reger, creador de música extraordinariamente complicada, pudo también tomar un curso opuesto. Esta obra está destinada a organistas semi-profesionales, en la perspectiva de buenos corales para el culto dominical. Reger escogió las melodías más conocidas en su tiempo del himnario luterano. La mayoría aún permanecen en uso y constituyen excelentes contribuciones a los cultos modernos.

              Selecciona algunas piezas de entre éstas colecciones y empieza a practicarlas ya mismo. No olvides anotar la digitación y pedalización, adopta un tiempo lento, avanza por fragmentos y corrige tus errores. Tras algún tiempo haciéndolo así, empezarás a notar cambios tremendos en tu técnica, lo cual llevará tu ejecución al siguiente nivel.

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5 Colecciones Fáciles del Romanticismo para Órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 7/Abr/2012

      Muchas piezas famosas para órgano del período romántico son aún inaccesibles para aquellos organistas que no hubiesen desarrollado plenamente sus habilidades técnicas. Dichas obras consisten usualmente de partes para pedal avanzadas, y una textura cromática compleja que demanda constantemente de la substitución digital para producir un legato perfecto. Por lo tanto hay muchos organistas que desean identificar las composiciones que se pueden tocar fácilmente tras sólo un poco de práctica. A continuación describo una lista de 5 colecciones del período Romántico que son fáciles de aprender y fabulosas para escuchar.

  • El Organista Práctico, de Alexander Guilmant. Una colección superlativa por parte del “Alejandro el Grande” del órgano, la cual puede tocarse al órgano con pedal o sin él, así como en el armonio. Incluye excelentes composiciones breves aptas para la liturgia, tales como comuniones, versículos, ofertorios, marchas, postludios, etc. Cada pieza está diestramente compuesta y puede emplearse también en recitales. Resultan perfectas como preparación para las más avanzadas sonatas de Guilmant.
  • El Organista, de Cesar Franck. Colección que comprende 7 Suites de 7 piezas cada una, pensadas para el órgano o el armonio. Cada Suite se vale de claves distintas, mayores o menores. Las obras más breves son esplendidas para el servicio litúrgico, mientras que aquellas más extensas con las que concluye cada Suite son muy adecuadas para recitales. Son óptimas como preparación para las obras de más envergadura del fundador de la escuela del órgano sinfónico francés.
  • Horas Místicas, de Leon Boelmann. Nutrida colección de fáciles versículos, breves y placenteros, que se prestan para diversos momentos del culto. Si gustas de la Suite Gótica de éste compositor francés, ésta colección te servirá muy bien como preparación.
  • 12 piezas, de Jacques Lemmens. Éste compositor belga es el responsable de crear el primer e influyente método moderno de órgano, “Escuela de órgano”. Allí presenta metódicamente su sistema para tocar legato, el cual fue empleado exitosamente por los compositores franceses posteriores, tales como Franck, Widor, Vierne, etc. Al igual que otras, ésta colección puede tocarse en el órgano o en el armonio.
  • Música de Órgano Predilecta, de Louis-James-Alfred Lefebure-Wely. Encantadora música del demostrador de órganos favorito de Aristide Cavaille-Coll, el organero francés más importante del periodo. El compositor emplea el lenguaje armónico preferido de la época, de estilo operático. Para las audiencias de hoy, su música es muy placentera de oir. Al mismo tiempo estas piezas son lo bastante fáciles como para ser tocadas por organistas con algún entrenamiento pianístico. La parte del pedal es fácil también.

      Si practicas a menudo las piezas de éstas colecciones, mejorarás tu técnica del legato y estarás mejor preparado para las piezas más avanzadas del Romanticismo.

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