5 colecciones fáciles de música barroca para órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 5/Abr/2012

      ¿Tus habilidades al órgano son modestas y, en cuanto al pedalero, rudimentarias? ¿Quisieras saber cuáles  son las piezas más apropiadas para tu nivel? Para mejores resultados es importante escoger piezas  que no sean ni demasiado difíciles ni demasiado fáciles. El problema radica en que muchas piezas que son fáciles de tocar carecen de méritos musicales y artísticos y resultan aburridas de tocar y escuchar. En el presente artículo te daré una lista de 5 colecciones de obras barrocas, fáciles y eficaces, que puedes emplear para tu práctica organística.

  • 8 Breves Preludios y Fugas, BWV553 – 560. Estas pequeñas joyas son eternas favoritas para muchos organistas. Antiguamente se las atribuyó a J. S. Bach, más ahora se las considera compuestas por uno de sus mejores alumnos: Johann Ludwig Krebs. Cada una  exhibe diversidad de técnicas de composición y distintas métricas. El compositor empleó las tonalidades más empleadas de su época: Do mayor, Re menor, Mi menor, Fa Mayor, Sol Mayor, Sol menor, La menor y Si Bemol mayor. Son perfectas como preparación para preludios y fugas más extensos.
  • Las Corales Neumaster, de J. S. Bach. A ésta colección sólo se la descubrió recientemente y representa algunos de los logros musicales más tempranos de Bach. Un Bach adolescente las compuso según el modelo de importantes compositores de su tiempo, tales como Johann Pachelbel. Cada coral para teclado obligado es única y exhibe diferentes estilos de composición. Éstas piezas son ejemplos perfectos de cómo Bach desarrolló sus capacidades compositivas.
  • 12 Fáciles Preludios Corales, de G. P. Telemann. Son obras a 3 voces para teclado , por un famoso compositor alemán. Como lo indica el título, demandan del organista sólo las habilidades técnicas básicas, sin el pedal. En su mayor parte la melodía es colocada en el soprano, mientras que las voces inferiores se imitan entre sí, creando diálogos y duetos en diversidad de figuraciones melódicas y rítmicas.
  • Preludios corales, de F. W. Zachow. Excelente colección del compositor alemán, mejor recordado como el primer maestro de música de G. F. Händel. Algunas piezas semejan la técnica imitativa de Pachelbel a 4 voces, mientras que otras son similares a los patrones a 3 voces de Telemann.
  • Partitas Corales, de G. Bohm. Bohm fue un paladín de las variaciones corales, también llamadas partitas. Éstas composiciones eran un poco más avanzadas que las más populares Partitas de Pachelbel, en virtud de la riqueza de su ornamentación y menor uniformidad en términos de figuración rítmica y melódica. La mayoría se pudieran tocar sólo en los teclados. Perfectas para exhibir los distintos registros del órgano.

 

      Emplea éstas colecciones para constituir tu propia rutina de práctica del órgano. Nota que aunque algunas de estas piezas son lo suficientemente básicas como para estar al alcance de organistas modestos, para dominarlas se requiere práctica constante y juiciosa. También puedes emplearlas ventajosamente para ejercitar tu lectura a primera vista.

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