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¿Cómo desarrollar la independencia de manos y pies en la ejecución del órgano?

 Es traducción. Publicada con el permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 5/Ene/2012

      La vasta mayoría de la música para órgano es polifónica; polifonía significa que la composición consiste de dos o más melodías independientes. Para un organista, tocar dicha música puede ser un verdadero desafío. No sólo debe uno tocar las notas y el ritmo correctos, sino también lograr precisión en la articulación de cada parte. Esto requiere desarrollar una avanzada independencia de manos y pies.

      El nivel superlativo de ésa habilidad se demuestra en las proverbiales 6 Trío Sonatas de Johann Sebastian Bach, escritas para que su hijo mayor Wilhem Friedemann completara su educación como ejecutante del órgano. En el presente artículo te daré mis consejos y asesoría personal acerca de cómo desarrollar la independencia de manos y pies al tocar el órgano.

  • Primero: Mantenlo simple al principio. Puesto que mucha de la literatura para órgano es tan difícil para un principiante, puedes crear tus propios ejercicios, fácilmente. Empieza con ejercicios nota-contra-nota de dos voces, en negras. Por ejemplo, toca sólo la escala de Do mayor con ambas manos manteniendo un intervalo de una tercera entre ellas. -Por cierto, las terceras son intervalos muy gratos usados en la mayoría de la música tonal-. Esto significa que una parte comienza en Do y la otra en Mi. En cada ejercicio toca una escala ascendente y otra descendente. Tras varias repeticiones, cuando una versión se haga fácil, intercambia las manos. Observa cómo la tercera se convierte en sexta, la cual a su vez es una inversión de la tercera. En éste y en los siguientes ejercicios emplea las siguientes disposiciones:

              1)      Mano derecha y mano izquierda.

              2)      Mano derecha y pedales.

              3)      Mano Izquierda y pedales.

  • Segundo: Toca un ejercicio de dos-contra-una. Tal como en el ejercicio previo, ambas partes tocarán la escala de Do mayor con un intervalo de una tercera, mas ésta vez la voz superior agregará una nota extra en corcheas consecutivas. Por ejemplo, sonará mejor si en ésta voz tocas una tercera ascendiendo y una segunda descendiendo (Mi Sol, Fa La, Sol Si, La Do, etc.). Observa que cada  dos notas está la escala de Do mayor. Practícalo según las instrucciones del ejercicio previo.
  • Tercero: Practica un ejercicio de tres-contra-una. Ambas partes tocarán una escala de Do mayor a un intervalo de una tercera, más ésta vez la voz superior tocará en tresillos. Por ejemplo agrega dos tonos enteros ascendentes en la voz superior (Mi Fa Sol, Fa Sol La, Sol La Si, La Si Do, etc). Observa que mientras se desciende, los tresillos se harán también descendentes. Asímismo, puedes recrear éste ejercicio agregando un tono vecino descendente (Mi Re Mi, Fa mi Fa, Sol Fa Sol, La Sol La, etc.). Refiérete a la primera sección de práctica más arriba.
  • Finalmente, ejercicio de cuatro-contra-una. Ambas partes tocarán la escala de Do mayor a una tercera de intervalo, sólo que la voz superior tocara en cuatrillos. Agrega un salto de una tercera descendente y dos notas ascendentes (Mi Do Re Mi, Fa Re Mi Fa, Sol Mi Fa Sol, La Fa Sol La, etc.). Observa que en la escala descendente necesitarás agregar una tercera ascendente seguidas de dos notas descendentes. Como antes, te remito arriba a la primera sección de práctica.

 

      ¿Puedes ver cuán fácil es crear y tocar tus propios ejercicios? Eventualmente, debido a las terceras y las sextas, todo suena muy bien. Si quieres también puedes practicar ejercicios similares con ritmos intrincados (ritmos punteados, en reversa, síncopas, etc.). Si quieres un verdadero reto, tócalos en la clave de La menor transpuestos en distintas claves con número ascendente de notas alteradas (Sol mayor y Mi menor menos 1 sostenido, Fa mayor y Re menor menos un bemol, Re Mayor y Si menor menos 2 sostenidos, Si bemol mayor y Sol menor menos 2 bemoles, etc.). ¿Necesitas ayudas con las habilidades de teoría musical para construir éstas escalas? Sólo infórmame y te lo explicaré.

       Si sigues mis sugerencias, con el tiempo serás capaz de tocar muy bien composiciones técnicamente avanzadas y polifónicamente desafiantes. Te sorprenderá cuán rápido avanzarás. La independencia de manos y pies disparará tu ejecución del órgano al siguiente nivel inmediatamente.

      A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

¿Por qué algunos organistas sufren de ansiedad escénica al tocar en público?

 Es traducción. Publicada con el permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 24/Dic/2011

      Como organistas, con frecuencia debemos tocar en público. Puede tratarse de cultos, bodas, funerales, incluso recitales, conciertos y exhibiciones de órgano. No obstante, para algunos organistas, tocar frente a la gente puede ser muy estresante. Como ya sabes, si practicamos en casa, o en cualquier otro sitio, estando solos, nuestras sensaciones y nivel de desempeño pueden ser muy distintos que cuando tocamos para otros.

      Algunos de mis alumnos incluso tiene pesadillas acerca del asunto (yo también, por cierto). Ahora mismo mi peor pesadilla sobre tocar el órgano es más o menos así: Debo tocar un recital, pero la partitura sobre el atril me es completamente desconocida. Otra versión de la pesadilla  sería que deba tocar una pieza de memoria, pero resulta que no sé ni siquiera cómo empieza.

      Volviendo al tema, la gente que siente miedo escénico o nerviosismo podría hallarse completamente inquieta ante una ejecución. Las manos comienzan a temblar, la respiración se torna superficial, podrían empezar a concentrarse en la gente en el auditorio, acerca de sus comentarios negativos, en las partes complicadas de una pieza en particular, etc. Lógicamente todos esos pensamientos y sensaciones podrían afectar, no sólo la condición en general de la persona, sino también la calidad de su ejecución.

      Entonces, si eres como yo y sufres de nerviosismo escénico, ¿qué puedes hacer al respecto? ¿Es posible librarse de él por completo? Creo que siempre y cuando no afecte tu desempeño, un poquito de nervios podría ser conveniente. Te da más enfoque y determinación. De otro modo la ejecución podría tornarse demasiado relajada, incluso aburrida de escuchar.

      Pienso que el nivel de ansiedad podría tener algo que ver con la capacidad real de tocar la música con fluidez y seguridad. Mientras mejor conozcas la pieza, más seguridad tendrá tu ejecución y, por consiguiente, menos estrés sufrirás.

      Además, el nerviosismo puede disminuirse mediante la concentración mental. Ello no significa que debamos tratar de suprimir todo pensamiento ajeno, sino que debemos esforzarnos por estar en el presente. Cuando toques una pieza en particular, procura dirigir tu enfoque y atención de compás en compás.

      Así, la moraleja del presente artículo sería: Cualquiera sea la pieza que estés estudiando justo ahora, trata de alcanzar un nivel de fluidez tal que puedas tocarla con precisión y sin errores al  menos 3 veces seguidas. Incluso procura memorizar la  partitura. Mantén tu concentración en el compás de turno. Entonces, cuando llegue la ocasión de tocarla en público, el nerviosismo escénico no te afectará tanto.

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Cómo crear tu propio plan de práctica del órgano.

 Es traducción. Publicada con el permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 23/Dic/2011

      Debido a que el repertorio para órgano es tan vasto (la partitura más antigua conocida data del siglo XIV), pudiéramos vernos abrumados a veces por la variedad de composiciones, compositores, escuelas nacionales, tipos de composición y periodos históricos. En tal caso, nuestras aspiraciones podrían ser demasiado amplias por el momento: Un día quisiéramos tocar esto y al otro día aquello… Actuando así, pudiéramos incluso perder nuestra motivación para tocar el órgano en el largo plazo. No podemos alcanzar un desempeño de calidad tocando piezas distintas cada día. Lo que conseguimos actuando así es que logramos mejores habilidades en tocar a primera vista, pero nuestro nivel general no será tan alto como si creásemos un plan o rutina estrictos de práctica.

      Si quieres tener éxito en tocar el órgano, necesitas tener un plan. Tal como en cualquier otra actividad, tocar el órgano requiere pensar en nuestros objetivos, estrategias y tácticas para alcanzar un nivel superior.

      Entonces, ¿cómo creamos éste plan para nuestra práctica del órgano? Primero que nada, necesitamos pensar en nuestros objetivos. ¿En dónde queremos estar en 2 semanas, 6 meses, 1 año o 5 años, partiendo de ahora? ¿Queremos obtener un fundamento sólido para nuestra técnica? ¿O hallar un buen cargo de organista? O ser capaces de tocar una desafiante,  aunque emocionante, pieza de nuestra elección. O quizás prepararnos para nuestro recital de órgano. Puesto que todos somos diferentes, nuestras necesidades lo serán otro tanto. Mas, aún necesitamos pensar en nuestros objetivos.

      Cuando sabemos lo que queremos lograr de aquí a tantos meses, podemos empezar a pensar en nuestra estrategia para cumplirlo. Por ejemplo, pretendamos que quiero ser capaz de tocar la famosa Tocata y Fuga en re menor de Bach (o cualquier otra pieza) en 8 semanas. Para alcanzar tal objetivo, mi estrategia podría ser algo así: Necesitaría emplear 3 semanas en aprender la pieza, una semana memorizándola, y 4 semanas más perfeccionándola.

     Una vez tenga la estrategia a punto, puedo planificar la táctica también. Esto significaría que debo calcular cuánto tiempo y esfuerzo debo dedicar a aprender la pieza en 3 semanas. Puesto a que la partitura tiene 9 páginas, necesitaría aprender 3 páginas por semana, o media página diaria, para alcanzar mi meta.

      Entonces, ¿quisieras crear algo similar a eso para tu propia práctica del órgano? Prueba éste enfoque y tendrás una increíble lucidez en lo que requerirás hacer para lograr tu objetivo.

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Cuál es el secreto para dominar cualquier composición para órgano.

 Es traducción. Publicada con el permiso del Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 23/Dic/2011

      En el presente artículo me gustaría tratar el tema de hallar el principio fundamental para practicar y dominar cualquier pieza para órgano. Si conoces dicho principio, o secreto, o método, no tendrás dificultad en aplicarlo a innumerables composiciones de toda índole, independientemente de su nivel de dificultad. Si practicas, aunque prescindiendo de éste secreto, las oportunidades de éxito no son tan elevadas.

      Todo el mundo quiere contar con el método principal de práctica, de manera que pueda ser aplicado a piezas diversas. Pienso que el secreto de ello es simple: Analizar la pieza y practicarla en fragmentos cortos. Te daré un ejemplo: Imaginemos que tomamos una pieza nueva y desconocida. ¿Cómo empezamos a practicarla? Creo que es una buena idea familiarizarse con la pieza tocándola a primera vista en un tempo lento. A medida que la toquemos, debemos tratar de notar ciertas cosas. Primero, fíjate en la forma o estructura de la pieza. Cómo la pieza ha sido ensamblada. Busca especialmente las repeticiones, ya que nos ayudan a percibir la forma de la composición.

      Una vez que conocemos la forma de la pieza, el siguiente paso sería analizar su estructura armónica. Aquí intenta buscar cadencias y contestar la pregunta de cuáles tonalidades son empleadas en la pieza. Una vez conocido el plan armónico, trata de pensar en cómo se relacionan las nuevas tonalidades con la inicial. Por ejemplo, si la tonalidad inicial o central es Do mayor, y la nueva fuera Sol mayor, ello significaría que la relación entre la tonalidad central y la nueva es del  quinto grado de la escala, o dominante.

      Ahora, si has analizado la pieza, y conoces su forma y estructura armónica, puedes comenzar a practicar la música. Trata de recordar cuántos errores cometiste al tocarla por vez primera. Si toda la pieza resultó demasiado complicada, y cometimos más de 3 errores, entonces tenemos que practicarla en fragmentos cortos.

      Podría ser un fragmento de una frase, o de 1-4 compases. A veces incluso eso es demasiado y seguimos cometiendo demasiados errores. En tal caso, pudiéramos tocar cada voz individual de ése fragmento, muy lentamente, para que evitemos cometer errores. Después toca 2 voces combinadas. En el siguiente paso serían 3 voces. Y sólo entonces pudiéramos intentar tocar todas las partes juntas.

      Naturalmente, luego tenemos que tocar también fragmentos mayores (una frase, 2 frases, 3 frases, 4 frases, una página, 2 páginas, etc.). Si primero practicamos fragmentos menores, se volverá natural y fácil. En otras palabras, estaremos preparados para tocar un episodio mayor. Mediante éste método de práctica puedes dominar cualquier composición para órgano.

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Cuál es la vía más rápida para avanzar en la ejecución del órgano.

 Es traducción. Publicada con el permiso del Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 23/Dic/2011

      ¿Alguna vez piensas en cuánto tiempo tomará alcanzar el siguiente nivel en la ejecución del órgano?  Naturalmente, todos queremos avanzar lo más rápido posible. Queremos ser capaces de tocar aquellas piezas de virtuoso que escribieron maestros compositores tales como Widor, Vierné, Franck y otros. Ansiamos tener la habilidad de dominar las obras polifónicas principales de Bach y otros compositores barrocos.

      Así, ¿cuál es la vía más rápida para alcanzar ése nivel de competencia? La respuesta es simple: La práctica lenta, regular y persistente.

      Por práctica lenta quiero decir que debemos practicar las piezas en un tempo lento. Incluso las piezas de tempo veloz deben practicarse lentamente. El tempo se hará fácil si conoces la pieza cabalmente. Existen varias técnicas de práctica que ayudan a alcanzar un tempo rápido, mas generalizando, debemos asumir aquel tempo de práctica con el cual evitemos cometer errores.

      Además tenemos que practicar con regularidad. Por práctica regular quiero decir que idealmente debemos practicar a diario. No siempre tiene que ser 2 o más horas de práctica, pero trata de no saltar días. Incluso si sólo tuvieras 20 minutos disponibles, repite la práctica del día anterior y se hará un poco mejor cada vez que lo hagas.

      Se dice entre los organistas que, si fallamos en practicar un día, sólo nosotros lo notamos. Si fallamos en dos días, se darán cuenta nuestros amigos. Y si pasamos tres días sin practicar, todo el mundo lo notará.

      Finalmente, es importante que seamos persistentes en practicar. Por ejemplo, ¿qué hacemos cuando hallamos una parte complicada en la partitura y nos equivocamos?  Hay 3 opciones: (i) corregir los errores; (ii) tocar con errores, (iii) cambiar la pieza. Idealmente deberíamos esforzarnos con la opción (i), y eso a menudo requiere persistencia. Con frecuencia nos desalentamos ante los pasajes  intrincados.  No siempre vemos la solución con claridad. Mas, si persistimos, hallaremos la salida eventualmente. Por cierto, la opción (iii) pudiera ser una buena solución cuando la pieza es demasiado difícil para nuestra capacidad actual.

      Entonces, la manera más rápida de alcanzar un nivel mayor de ejecución al órgano requeriría práctica lenta, regular y persistente. Encarecidamente espero que estés practicando así.

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Cómo retener la música de órgano en nuestra memoria de largo plazo en 11 simples pasos.

 Es traducción. Publicada con el permiso del Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 25/Dic/2011

      Son muchos los organistas quienes quieren ser capaces de tocar de memoria las más maravillosas composiciones para órgano. Ésta habilidad les hace conocer la partitura a un nivel mucho más profundo y les concede numerosas ventajas sobre los organistas que no se esfuerzan en memorizar su música. ¿En verdad es posible almacenar la música en nuestra memoria permanente de manera que podamos tocarla después de muchos meses? La respuesta es sí, y éste artículo te mostrará cómo hacerlo.

      Antes que nada debemos entender que una vez que memoricemos la pieza, debemos repetirla al siguiente día, pues de otro modo la olvidaremos rápidamente. ¿Qué es lo que conduce a memorizar la composición realmente? Podemos hacer una analogía con el aprendizaje de las palabras de un nuevo idioma. Sólo imagina que tuvieras que memorizar hoy cinco palabras nuevas de un idioma extranjero. ¿Cuántas veces tendrías que repetirlas para memorizarlas? Posiblemente 10 repeticiones por cada una sería suficiente para la mayoría de las personas. ¿Las recordarás mañana? No, a menos que las repitieras mañana, ¿no es así? Entonces, si las repitieras mañana 10 veces, ¿las recordarías permanentemente? No todavía.

      Debemos repetirlas unas 100 veces durante un largo periodo para ser capaces de recordarlas permanentemente. En otras palabras, repetirlas 10 veces las graba en nuestra memoria de corto plazo, mas si las repetimos 100 veces a lo largo de varios meses, entonces las tendremos grabadas en nuestra memoria de largo plazo.

      Volviendo al tema de tocar el órgano, podemos emplear un método similar. ¿Cómo pudieras hacer algo análogo para memorizar música y mantenerla en tu memoria de largo plazo? Emplearemos una estrategia especial de 11 pasos:

1)      Memoriza la partitura. Repítela 10 veces.

2)      Repítela tras 1 día 10 veces.

3)      Repítela tras 2 días 10 veces.

4)      Repítela tras 4 días 10 veces.

5)      Repítela tras 1 semana 10 veces.

6)      Repítela tras 2 semanas 10 veces

7)      Repítela tras 1 mes 10 veces.

8)      Repítela tras 2 meses 10 veces.

9)      Repítela tras 4 meses 10 veces.

10)   Repítela tras 6 meses 10 veces.

11)   Repítela tras 1 año 10 veces.

      Observa que la longitud de la pieza no es tan relevante como que la repitas esas tantas veces. No obstante, para principiantes te sugiero intentar con algo más corto. Al cabo de un año acumularás 110 repeticiones de la pieza y estará almacenada en tu memoria de largo plazo. Entonces puedes dejarla durante muchos meses, pero ya no la olvidarás.

      En todo caso, no quiero decir que sólo debas tocar ésa pieza durante un año. Naturalmente, toca y aprende otras composiciones, aquello es a manera de un experimento. Puedes memorizar más piezas, en la medida en que tengas tiempo.  Ahora inténtalo por tu cuenta y me gustaría saber si te sirvió. Ciertamente funcionó para mí.

      A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Cómo memorizar música de órgano más rápida y fácilmente.

 Es traducción. Publicada con el permiso del Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 23/Dic/2011

      ¿Alguna vez has tenido la sensación de que es muy difícil memorizar música? ¿Luchas con memorizar unos pocos compases y te atascas? O si memorizas algo, y luego tratas de aprender otra cosa, ya no puedes recordar lo primero. O intentas memorizar la pieza durante semanas, si no meses, y todavía no funciona. O crees que has memorizado algo y cuando llega el tiempo de tocarlo en público algo sucede y no puedes recordar la mayor parte de la pieza.

      Si es así, sé cómo te sientes. Fue incluso peor para mí: Temía tanto tocar una pieza de memoria que empecé a tener pesadillas con ello. No obstante todo cambió cuando me encontré con éste sencillo y fácil método, el cual, Marcel Dupre, el maestro organista y compositor francés, empleaba en sus lecciones.

      Dupre sugiere que dividamos la pieza en fragmentos de 4 compases. Luego la memorización se lleva a cabo como sigue: Primero aprende el compás 1. Sólo repítelo unas pocas veces en un tempo lento, quizás 5 veces mirando la partitura y 5 veces sin mirarla. Después aprende los compases 2, 3, y 4 de la misma forma. Siempre termina el fragmento en la primera nota del siguiente compás.

      Tras aprender los 4 compases separadamente, practica 2 compases por vez. Combina los compases 1 – 2, 2 – 3 y 3 – 4. Como antes, repítelos entre 5 y 10 veces. Posteriormente practica fragmentos de 3 compases: 1 – 2 – 3 y 2 – 3 – 4. Sólo entonces intenta dominar 1 – 2 – 3 – 4.

      Después toma otro fragmento de 4 compases y apréndelo de igual forma. Recuerda repetir el fragmento previo antes de aprender algo nuevo. Luego de aprender la pieza en ésa forma fragmentada, puedes combinar dos fragmentos y practicar 8 compases por vez.  Sigue con 16 compases y así sucesivamente.

      Naturalmente, éste método funciona muy bien no sólo para memorizar la música de órgano, sino también la de cualquier otro instrumento. No obstante no todos los pasajes tienen el mismo grado de dificultad. Algunos son más fáciles que otros. Por ejemplo, si intentas memorizar alguna fuga, notarás inmediatamente que hay lugares donde no todas las partes están presentes. Esto es especialmente cierto al principio de la pieza. Eso significa que necesitarás repetir los compases iniciales menor número de veces que aquellos con textura polifónica completa. Así que siempre debemos adaptarnos a la situación real.

      El método es tan potente, mas al mismo tiempo tan simple y fácil de implementar  que, si lo usas, notarás cuán rápido y fácil se tornará el proceso completo de aprendizaje. Los fragmentos se reunirán en grandes bloques muy fácilmente y conocerás toda la pieza a fondo.

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7 fallos frecuentes en los que puede incurrir el organista y cómo evitarlos.

 Es traducción. Publicada con el permiso del Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 25/Dic/2011

      No todo organista activo domina la ejecución del órgano ni alcanza el nivel superior. Muchos fallan en perseverar por un lapso prolongado y renuncian incluso antes de empezar a ver los resultados de su práctica. Esto les puede ocurrir porque caen en una o más trampas que retardan su progreso. Evitar éstos errores puede ahorrarte mucho tiempo y energía.

  1. Tener demasiadas pretensiones: Debido a que tanta de la música de órgano es tan bella, hay quienes no pueden decidir cuáles piezas son las más importantes para ser practicadas en un momento dado. Ven videos o escuchan grabaciones, hallan una pieza que les gusta y comienzan a practicarla. Sin embargo, al día siguiente hallan otra pieza y ocurre lo mismo. Y así llegan a tener demasiadas piezas como para aprenderlas en una sola sesión de práctica. Sólo los mejores organistas con mucha experiencia y extraordinarias habilidades de lectura a primera vista pueden preparar varios recitales simultáneamente. Así que limita tus pretensiones y resérvate las otras piezas para el futuro.
  2. Pereza. Enfrentémoslo: Muchos son demasiado perezosos como para aprender a tocar el órgano. Aunque eso puede cambiarse, gastan la mayoría del tiempo en desear que pudieran estar practicando y en soñar en cómo hacerse diestros en la ejecución del órgano, en lugar de sentarse en la banqueta y comenzar a practicar. Si asumes con seriedad tocar el órgano, nunca dejes pasar ni un día sin practicar un poco.
  3. Carencia de prioridades: La razón por la cual muchos organistas no practican es su escasa capacidad para establecer prioridades. Si tienen otras responsabilidades, aparte de tocar órgano, necesitan jerarquizar qué es lo más importante a realizar cada día.  Haz primero las tareas que son urgentes, luego las que son importantes, y sólo entonces las que pueden esperar. Si no tienes o no sigues tus prioridades durante las tareas cotidianas y haces primero sólo las tareas que te encantan, entonces las tareas urgentes quedarán pendientes. Gastar el tiempo así puede significar que no tienes tiempo para practicar el órgano.
  4. Practicar sin un objetivo en mente: ¿Cuántas veces nos sentamos al órgano y simplemente realizamos las rutinas? Podemos tocar la pieza una vez más o repetirla varias veces, pero sin ser conscientes de lo que necesitamos lograr con ella. Hazte éstas preguntas a menudo: ¿Es correcta la postura y la posición de manos y pies? ¿Toco bien las notas en éste pasaje? ¿La digitación y el pedaleo se ejecutaron sin errores? ¿Mantuve el ritmo apropiadamente? ¿Estuvo precisa la articulación? Si la respuesta a cualquiera de estas preguntas hubiese sido “no”, entonces retrocede y hazlo correctamente unas pocas veces. Si permaneces consciente de éstos objetivos mientras practicas, tu nivel ejecución mejorará dramáticamente con el tiempo.
  5. Carecer de un profesor experimentado: Contar con un profesor particular, un maestro o un tutor es crucial para tu progreso. Aunque hay manuales, libros de texto y tutoriales de los cuales puedes aprender muchas cosas sobre tocar el órgano, tener alguien en quien puedas confiar es mucho más importante. Hay un problema específico que requiere tratarse en éste punto: Un buen profesor te mantendrá responsable de tus actos. No prestará oído a excusa alguna. El profesor presionará un poquito cada vez que digas “no puedo”. Esto se debe a que él estuvo en tu lugar una vez, llegó a dominar algo, y puede compartir ésta destreza con otros.
  6. No hacerle caso al profesor en quien confías: ¿Qué ocurre cuando tienes un buen profesor, pero no sigues sus consejos? Por supuesto, tu progreso se retrasará. ¿Qué ocurre si tu profesor te dice que practiques 2 horas diarias y practicas media hora, un día sí y el otro no? ¿Y qué si tu profesor te asigna memorizar una página de música y tú solo memorizas una línea? Se supone que los profesores sean estrictos. Sólo entonces puede verse un progreso verdadero. Mas recuerda: Sólo tú eres responsable de si realizas la tarea que tu profesor te asignó. Entonces confía en tu profesor y no busques excusas.
  7. El hábito de no completar las tareas: Algunos escogen una pieza, la tocan, la practican, pero nunca la dominan realmente. Mucho antes de que conozcan la pieza,  comienzan otra. Éste enfoque no les llevará muy lejos. Puede ocurrir cuando la pieza tiene segmentos que el organista no puede dominar con facilidad. Entonces cambia la pieza. Afirmo que por éste camino se puede renunciar del todo a tocar el órgano. Tenemos que acabar lo que comenzamos a menos que la pieza sea realmente demasiado difícil para nosotros por el momento. En éste caso, pídele consejo a tu profesor.

      Darse cuenta de éstos fallos frecuentes en los que caen los organistas, y evitarlos conscientemente, te ayudará a convertirte en un mejor organista. Ensériate en cuanto a tu progreso y cosecharás grandes resultados.

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¿Cómo mejorar la lectura a primera vista de partituras al órgano?

Es traducción. Publicada con permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 24/Dic/2011

      Leer partituras a primera vista puede ser una tarea desafiante. Algunos piensan que ésta habilidad no se puede enseñar. No es así. Al igual que cualquier otra habilidad, la lectura de partituras puede ser enseñada, practicada, aprendida y perfeccionada. En éste artículo trataré sobre algunas de mis técnicas personales favoritas que pudieran ayudarte en la lectura de partituras. Empléalas regularmente y con el tiempo te será más fácil leer a primera vista partituras y composiciones para órgano.

      Hay algo que debo aclarar en éste punto: Las presentes sugerencias son para quienes ya dominan la lectura de notas en las claves de Sol y de Fa. Si estás buscando consejo acerca de cómo leer música desde cero, éste artículo no te lo enseñará, sino que es para aconsejarte sobre cómo mejorar la lectura a primera vista.

      Primero, pensemos en los corales y en las armonizaciones corales de Bach. Son muy bellos y sus armonías son espectaculares. Sabemos que Bach nunca escribió un tratado de armonía. Mas ésas armonizaciones equivalen a un verdadero libro de texto sobre armonía. Muchos teóricos posteriores a Bach las analizaron y desarrollaron un sistema de armonía tonal.

      De regreso a ésos corales, algo que hago regularmente es leerlos a primera vista. Justo una página diaria. Desde luego, muchos tienen dificultades para tocar las armonizaciones corales de Bach. Verás, aunque éstas piezas son cortas, contienen justamente 4 partes independientes. Por eso pudiera serte muy difícil tocar un coral semejante. Si ése es el caso, esto es lo que yo haría:

      Toma una página diaria. Mas, no toques con manos y pies juntos todavía. Comienza con sólo una voz, el soprano, y toca sólo una página de ésta voz muy lentamente. Adopta un tempo cómodo. Al siguiente día toca otra vez el soprano, pero el de la próxima página, y así sucesivamente hasta que llegues al final de la colección. Comenzarás a advertir mucha mejoría en el proceso. Por el tiempo cuando finalices la colección, la voz soprano te será fácil.

      Después comienza a leer a primera vista las otras voces tal como lo hiciste con el soprano (soprano y contralto con la mano derecha, tenor con la izquierda, y bajo en los pedales con el registro de 16’). Luego toca la combinación de dos voces. Sigue con la combinación de tres voces. Por último, toca todas las partes juntas.

      Con éste enfoque toma una temporada pasar por las diversas combinaciones de voces. Mas, al final, te sentirás mucho más seguro en la lectura de partituras.

    Si quieres desarrollar habilidades de lectura a primera vista realmente impecables, examina mi “Curso Maestro de Lectura a Primera Vista al Órgano“, el cual está diseñado para organistas quienes deseen perfeccionar habilidades aparentemente sobrenaturales, tales como tocar fugas o cualquier otra composición avanzada de órgano, a primera vista. Completar exitosamente el material práctico de éste curso tomará sólo 15 minutos diarios de práctica regular y consciente, mas aprenderás a leer con fluidez, a primera vista, cualquier pieza para órgano y sin esfuerzo.

¿Cómo usar la anticipación de pedal en la ejecución del órgano?

Es traducción. Publicada con el permiso del Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 23/Dic/2011

      Muchos de mis alumnos de órgano me preguntan cuál es el secreto de una técnica de pedal perfecta. Quieren saber cómo pueden conseguir la capacidad de tocar complicadas líneas de pedal, escalas, arpegios, incluso acordes, con sus pies, de manera segura y precisa.

      Siempre les digo que es muy simple. Desde el mismo principio tienen que emplear la anticipación de pedal. Análoga a la anticipación digital, ésta técnica ayuda a evitar errores en la línea del pedal.  Te da además la sensación de seguridad. En otras palabras, si usas la anticipación de pedal, muy pronto sabrás donde está cada nota sin mirar el pedalero.

      El modo de emplear la anticipación de pedal es muy directo: Cuando termines de tocar una nota con el pie izquierdo, deslízalo inmediatamente hasta la siguiente nota del mismo pie*. No la acciones todavía, sino espera su turno. Lo mismo se hace con el pie derecho. Dicho deslizamiento debe hacerse con un movimiento rápido, preciso y claro del pie. Observa que uso la palabra “deslizar”, no “alzar”. Cuando deslizas, tu pie está tocando el pedalero. Esto es muy importante: Mantén tu pie en contacto con el pedalero en todo momento.

      Aunque éste técnica es bastante simple, sé que en realidad no mucha gente la emplea. A menudo practican una frase del pedal, o toda la pieza, sin pensar siquiera en la anticipación de pedal. Eso se debe en gran parte a la pereza. Es más fácil tocar la pieza unas cuantas veces sin prestar atención a un detalle tal como la anticipación de pedal. En tal caso, si los organistas se limitan simplemente a realizar los movimientos, su técnica puede que no mejore mucho. Si, por otra parte, practicamos sin prestar atención a los detalles, entonces constantemente formamos malos hábitos. En otras palabras, si practicamos así, puede que nunca alcancemos el mismo nivel supremo de técnica de pedal que tienen los maestros.

      He visto organistas de alto nivel, quienes emplean constantemente la anticipación de pedal, ser capaces incluso de tocar en un tempo muy veloz, y sus pies arribar a la nota deseada justo antes de tener que tocarla. Créeme, tanto la visión como el sonido de tal ejecución eran muy emocionantes, estables, sólidos y seguros.

      La buena noticia es que tienes que pensar realmente en la anticipación de pedal sólo durante unos meses. Luego, tendrás formado el buen hábito de tocar del modo correcto. Tus pies se desplazarán instintivamente a su siguiente posición al instante.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

*Nota del Traductor: Claramente el Prof. Pinkevicius se refiere a la siguiente nota en la partitura, no a una nota adyacente en el pedalero.