Cómo escoger el fraseo óptimo al tocar el órgano.

 Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 18/Feb/2012

      Así como la correcta articulación ayuda a alcanzar claridad y precisión en la ejecución, el fraseo justo puede ayudar a enfatizar puntos estructuralmente importantes de la pieza. Precisamente es el fraseo el que puede proporcionar mucho del flujo natural deseado y vida a la composición. Aún más, el fraseo coadyuvará para que el oyente asimile la forma de la pieza. En el presente artículo te aconsejaré acerca de cómo escoger el fraseo óptimo.

      El fraseo involucra determinada fluctuación rítmica que ocurre en elementos estructuralmente significativos de la pieza. Dicha fluctuación ayuda a resaltar las partes que dan la forma a la composición. Mientras que la ejecución y articulación usuales ayudan a establecer la jerarquía de los pulsos fuertes y débiles del compás, el fraseo se emplea para obtener sutiles desigualdades rítmicas. Dicho de otro modo, con el fraseo el organista es capaz de lograr ligeros ritardandi y accelerandi, los cuales son regidos por ciertos elementos compositivos. A veces el fraseo se relaciona con la articulación y con tomar una pausa en la línea musical.

      Cadencias. La cadencia es una determinada curva armónica o melódica que ayuda a completar la idea musical. Siempre que veas una cadencia, puedes ir ligeramente más despacio para destacarla. Luego puedes retornar a la velocidad normal.

      Pausas. También son importantes para el fraseo. A menudo el compositor ubicará una pausa en un lugar donde una voz o parte deba respirar. Ésta es la señal para una sutil técnica del fraseo.

      Cesuras. Muy a menudo las cesuras son ubicadas al término de la frase con el fin de señalar la necesidad de respirar. Aunque el órgano puede tocar sin respirar, si enfatizas aquellas partes musicalmente importantes y las articulas, tus líneas musicales serán más claras.

      Notas largas. Después de una nota larga hay una tendencia a respirar en una composición vocal. Lo mismo se aplica a la música de órgano. Haz una breve pausa tras una nota larga para mostrar el contorno de la melodía.

      Repetición de figuras rítmicas.  Cuando veas algunas figuras rítmicas repetidas, siéntete libre de marcar más la articulación al final de cada figura. Esta es una manera natural de hacer el fraseo.

      Principio y fin de las líneas melódicas. Muy a menudo conviene introducir ligeras desigualdades rítmicas al principio y al final de la línea melódica. Comienza despacio, acelera un poco y finaliza otra vez despacio. Esto es especialmente útil en la música de órgano Romántica. Es útil imaginar una analogía con conducir un automóvil. Análogamente a la forma y ejecución de la línea melódica, el vehículo arrancará despacio, acelerará, y reducirá la marcha para detenerse.

      Si incorporas ligeros fraseos rítmicos, y articulas en las partes estructuralmente significativas de la pieza, tu ejecución sonará muy natural. Sin embargo, no te excedas, especialmente con música Barroca. Si bien las composiciones románticas requieren éstas alteraciones rítmicas, la música antigua debe tocarse más rítmicamente y enfatizarse la métrica, el pulso y la alternancia de los pulsos fuertes y débiles.

      Cuando quieras más información sobre el fraseo y otros aspectos de la práctica de ejecución, recomiendo “Haciendo música en el órgano” de Peter Hurford.

       A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.