Cómo tener éxito en tocar a primera vista en el órgano.

Es traducción. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 5/Agosto/2012

                Probablemente la mayoría de los organistas estará de acuerdo en que tocar a primera vista es una de sus habilidades más requeridas. Es una herramienta tan útil en nuestra profesión, ya que constantemente se nos presenta la necesidad de tocar a primera vista, sea como solistas, en la liturgia o acompañando coros, solistas o instrumentistas. Enfrentar una partitura desconocida y reconocer que está fuera de alcance es una de las peores sensaciones que un organista puede experimentar. Para ayudarte a adquirir ésta capacidad, te daré mis consejos personales acerca de cómo practicar el tocar a primera vista.

                Primero, creo en que ésta capacidad puede ser aprendida tanto como cualquier otra capacidad que requiramos. Algunos creen que sólo los genios pueden tocar cualquier cosa a primera vista. Todos hemos leído historias acerca de la proverbial habilidad de Bach para tocar partituras nuevas fácilmente. Sin embargo, tendemos a olvidar cuánto tuvieron que practicar, Bach y otros genios, para alcanzar tales cotas. De hecho, el mismo Bach una vez admitió que no es posible tocarlo todo a primera vista.

                Idealmente un gran músico debería ser capaz de tocar a primera vista composiciones de un nivel medio de dificultad, con facilidad y fluidez. Para lograrlo, tenemos que practicar específicamente el tocar a primera vista. Es una buena idea dedicar 15 minutos de cada sesión para eso.

                Pienso que a muchos les gusta tocar a primera vista. Les es muy placentero escuchar música nueva a diario. No obstante el éxito de su práctica depende de la velocidad de ejecución, el nivel de dificultad de la pieza y la atención al detalle. Allí es donde muchos fallan.

                Idealmente no deberíamos experimentar tensión ni estrés mientras tocamos a primera vista. Si aparecen, es porque nuestro tempo es muy rápido, o porque la dificultad de la pieza es alta, o ambos. Probablemente es mejor al principio tocar a primera vista música sencilla, con un tempo muy lento, sin cometer errores, que tocar en tempo de concierto, pero fallando sin cesar en cada compás.

                Si tocar a primera vista todas las voces fuese muy demandante, puedes intentar tocar voces separadas y combinaciones de voces. Por cierto, éste es el mismo método que empleo para aprender nuevas claves. Desde allí podemos adentrarnos en practicar música de notación abierta y reducciones orquestales.

                Localiza una colección de partituras de tu nivel, que te guste, y comienza a tocar a primera vista una página al día. Si practicas según las recomendaciones de arriba, teniendo presentes un tempo lento, el nivel de dificultad, la atención al detalle, voces aisladas, combinaciones de voces, te sorprenderás de cuánto se fortalecerá tu capacidad de tocar música nueva. Sólo requieres ser muy sistemático y apegarte al plan durante al menos varios meses.

       Si realmente quisieras desarrollar habilidades invencibles para tocar a primera vista, revisa mi “Organ Sight-Reading Master Course”. Completar el material de práctica de éste curso sólo tomará 15 minutos diarios, mas aprenderás a tocar a primera vista, y sin esfuerzo, cualquier pieza musical para órgano.