¿Cómo usar los pistones de pie para los cambios de registros?

 Es traducción. Publicada con permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 15/Ene/2012

      Cambiar los registros del órgano puede ser una tarea ardua. Muy a menudo se requiere un asistente para facilitarle ésta tarea al organista, especialmente en órganos de transmisión mecánica. Por el contrario, los órganos equipados con electrónica o con pistones de combinación hacen de los cambios de registros una operación relativamente fácil. Tales órganos ofrecen la posibilidad de hacer los cambios, sea con las manos mediante pistones de pulgar, sea con los pies mediante los respectivos pistones. Un organista puede programar de antemano cualquier combinación de registros y activarla mediante un simple pistón manual o de pie. Hoy me gustaría compartir contigo algunas de mis recomendaciones personales acerca de cómo usar los pistones de pie para cambiar los registros.

      Recurre a las pausas para cambiar los registros. Los mejores lugares para cambiar los registros, mediante los pistones de pie, son los puntos con pausas en la parte de los pedales. La pausa se hace necesaria para poder pisar el pistón con el pie. Por ejemplo, si el cambio de registro se requiere en determinado punto, y te propones hacerlo mediante los pistones de pie, ubica la pausa y pisa el pistón con el pie derecho o con el izquierdo, según te resulte más conveniente. Mas, es mejor emplear los pistones de combinación (pulgar) si la pausa está en la parte manual.

      Determina cuál pie usar. Si ves una pausa adecuada para pisar un pistón de pie, fíjate en cual lado se ubica éste. Si está en el lado derecho del órgano, písalo con la punta del pie derecho. Análogamente, si el pistón está en lado izquierdo del órgano, es mejor usar el pie izquierdo. Si el pistón está próximo al centro del órgano, puedes usar cualquiera de los pies. No obstante, pudiera haber algunos casos en los que es más adecuado pisar con el pie derecho un pistón del lado izquierdo. Analiza la partitura del pedalero y fácilmente comprenderás cual pie sea el más cómodo de usar.

      En lugares sin pausas emplea el pie libre. Cuando ambas manos y pies están ocupados y es imperioso emplear pistones de pie, emplea aquel pie que no esté activo en el momento. Por ejemplo, si en el punto donde debe hacerse el cambio de registro, estás tocando los pedales con tu pie izquierdo, pisa el pistón con el pie derecho. Y viceversa.

      Ajusta tu pedalización. Cuando anotes tu pedalización en la partitura siempre toma en cuenta el empleo de los pistones de pie, si es necesario. Es mucho mejor si lo planificas desde el principio. Sin embargo, algunas veces requerirás cambiar la pedalización en función de con cuál pie sea más conveniente pisar el pistón. No dudes en hacer ése ajuste, pues te ayudará a cambiar el registro más fluidamente.

      Anticípate. Así como en la ejecución de los pedales conviene valerse de la anticipación de pedal, debes anticipar el pisado de los pistones de pie en el punto donde se requiera activar el cambio de registro. Procura colocar el pie previsto para activar el cambio, sobre el pistón específico, tan pronto cómo dicho pie esté desocupado. Dicho de otro modo, tan pronto como ése pie suelta el pedal, muévelo instantáneamente hacia el pistón.  Ésta anticipación facilitará enormemente los cambios de registro y no tendrás que pensar en ello justo cuando llegue el momento.

      Practica repetidamente. Todo cambio de registro debe practicarse una y otra vez hasta que se haga automático. Toma un breve fragmento, tal como un compás, antes y después del cambio, y tócalo en un tempo lento 10 veces o más. Omite la parte manual primero y practica sólo la parte del pedalero. Luego, toca el pasaje completo de forma análoga.

      Imagina los pistones y practica. Si te propones ejecutar tu composición en un órgano dotado con pistones de pie, pero sólo dispones de un pequeño órgano para practicar, puedes imaginar que hay pistones de pie en tu órgano. Asume que dichos pistones se ubican del lado izquierdo, del derecho o al centro. Mueve tus pies en concordancia con ello aunque no haya pistones. No es el sonido lo que importa aquí, sino los movimientos físicos, de modo que cuando llegue el momento de ejecutar tu pieza al órgano con los pistones, estarás preparado.

      Si sigues mis consejos, e incorporas los cambios de registros mediante pistones de pie a tu práctica, la tarea no será tan complicada como se presenta a primera vista. Un asunto que se hace obvio es que no podemos dar por sentados los cambios de registros, y esperar que cuando llegue el momento, pisaremos  exitosamente ése pistón. La habilidad de cambiar los registros, así como la coordinación de manos y pies, debe practicarse mediante reiterada ejercitación hasta que se haga automática. Cuando alcances el nivel de automatismo, no tendrás dificultad en cambiar los registros con autonomía.

      Si quisieras aprender más sobre la configuración de los registros, recomiendo el tratado de G. A. Audsley, “Los Registros del Órgano y su Uso Artístico”.

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