Errores al tocar con los pedales del órgano – Parte IV

 Es traducción. Publicada con permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 12/Ene/2012

      He aquí la 4ta. parte de la serie de artículos acerca de los errores comunes en la ejecución con los pedales del órgano. Con el fin de tener el panorama completo, lee asímismo las Partes I, II y III.

      Tocar los pedales bemolados muy al centro.  Deberíamos esforzarnos por tocar los pedales bemolados en su borde. No vayas demasiado al centro del pedal. Aunque esto pudiera parecer muy insignificante, mantener el pie en el borde del pedal bemolado facilita mucho el glissando hacia el pedal natural. Por ejemplo, si quieres hacer un glissando desde Fa# a So, con la punta del pie, coloca el pie en el borde (derecho) de Fa# y solo deberás deslizarlo brevemente. No levantes los talones al aire. Y al contrario, si tocas muy centrado sobre los pedales bemolados, tendrás que mover mucho más el pie para deslizarlo hasta el pedal natural.

      Además, la técnica punta-talón funciona mucho mejor si mantenemos los pies al borde de los pedales bemolados. En otras palabras, el movimiento que se requiere del pie es muy corto cuando tocamos próximos al pedal natural. Por ejemplo, con el fin de emplear la técnica punta-talón sobre Fa# y Sol, toca el Fa# con la punta al borde de éste pedal. A medida que pisas el Sol con el talón, sólo suelta el Fa#, pero sin levantar la punta al aire. Recomiendo que practiques muy lentamente la parte del pedal de tu pieza para que observes éstos detalles apropiadamente.

      Alejarse mucho en los pedales naturales. Éste error es incluso quizás más frecuente entre los organistas que el anterior. Básicamente la regla es simple: Permanece próximo a los pedales bemolados cuando toques los naturales. Dicho de otro modo, los pies deben ser capaces de percibir el borde de los pedales bemolados, lo cual ayuda a pisar los pedales correctos. Por ejemplo, cuando tocas Fa con tu pie derecho, colócalo de manera tal que casi roces el Fa#. Entonces sentirás el borde del Fa# con el costado externo de tu pie. Mas, si colocas el pie derecho en el Fa muy lejos de la tecla bemolada, el chance de perder la siguiente nota con ése pie es mucho mayor.

      Levantar los pies sobre el pedalero. He hallado muchos organistas que hacen caso omiso de ésta regla. No es una falta muy seria, pero hace una gran diferencia cuando se trata de ser precisos tocando los pedales. Para un  principiante es todo un reto encontrar los pedales correctos sin mirarlos. Debemos deslizar los pies de un pedal al otro, pero sin levantarlos. En otras palabras, el movimiento debe ser horizontal, no vertical. De éste modo pudiéramos sentir las distancias desde Re# a Fa#, y desde La# a Do# con nuestros pies y orientarnos en consecuencia. Así, mantener el contacto con los pedales todo el tiempo ayuda a familiarizarnos con el pedalero y a tocar las notas correctas.

      Además, si tocamos sin levantar los pies de los pedales, ahorramos energía. Esto se debe a que deslizar los pies es más fácil que levantarlos, en términos de peso. Piensa en cuanto pesa tu pie. Obviamente, si el pie está tocando el pedal, sólo tienes que deslizarlo de uno al siguiente. De otro modo estarías luchando contra la gravedad.

      La lista de éstos errores comunes en la ejecución de los pedales continúa en la Parte V.

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