Errores al tocar con los pedales del órgano – Parte V

 Es traducción. Publicada con permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 13/Ene/2012

      He aquí la 5ta. y última parte de la serie de artículos acerca de los errores comunes en la ejecución de los pedales del órgano. Con el fin de tener el panorama completo, lee asímismo las Partes I, II, III y IV.

      Mirarse los pies al tocar los pedales.  Esto puede ocurrir con mucha frecuencia, especialmente en las etapas iniciales del aprendizaje del órgano. Puesto que el pedalero es desconocido para el organista principiante, siempre está la fuerte tentación de ubicar los pedales mediante la vista. Mas, siempre es mejor mirar a la partitura y tratar de reconocer el pedalero con nuestros pies. Si perseveramos en no mirar abajo, tras un lapso razonable, comenzaremos a percibir dónde está cada pedal específico. La anticipación del pedal también ayuda a alcanzarlo.

      Es como conducir un auto. Al principio tienes que pensar en dónde están los pedales, cómo funciona el cambio manual, cómo encender los faros, como activar el limpiaparabrisas, etc. Mas, si usas tu auto lo suficiente, todo se te hace automático. Desde luego, cuando tienes que conducir otro vehículo, familiarizarse de nuevo con él toma algún tiempo. Mas, si eres un conductor avezado, y tuviste la oportunidad de conducir muchos vehículos en tu vida, el tiempo requerido para ajustarte es mínimo. Es exactamente lo mismo con los órganos. Y mirar a la partitura y no a los pies  es muy importante y facilita enormemente el progreso.

      No emplear toda la pierna con la música antigua. Para pisar los pedales usualmente empleamos el movimiento del tobillo, el cual es la manera correcta de ejecutar música compuesta después del 1800. No obstante, no todo organista conoce que, respecto a la música antigua y, especialmente en instrumentos históricos o réplicas de órganos antiguos, el accionamiento de los pedales debe hacerse empleando toda la pierna.

      Es discutible si ésa teoría es aplicable a la ejecución de música antigua en instrumentos modernos. Debemos al menos tratar de adherirnos a ella al tocar en instrumentos antiguos o instrumentos construidos a la vieja usanza. Explicaré el razonamiento tras ésta técnica: Verás, en el periodo barroco, el instrumento de práctica más frecuente para el organista era el clavicordio y no el órgano (sí, existían muchos clavicordios de pedal en el siglo XVII y también en el XVIII). Las iglesias no contaban con calefacción y los organistas requerían operadores para practicar con órganos en las iglesias. Así que muchos practicaban en casa en clavicordios y ejecutaban en órganos durante los cultos y en otras ocasiones públicas. En consecuencia fue la técnica del clavicordio la que se constituyó en la base de la técnica del órgano (al menos en las tierras de habla germana). No quiero incursionar demasiado en la técnica del clavicordio porque es un tópico por sí mismo amplio y fascinante. Sólo digamos que, en el clavicordio, si queremos obtener un sonido agradable, empleamos el peso de todo el brazo (no de los dedos) y de la pierna (no del tobillo). Así el accionamiento de los pedales se consigue principalmente empleando el peso de la pierna. De otro modo la cuerda del clavicordio no produciría un sonido profundo y reverberante. Por consiguiente la misma técnica fue aplicada análogamente a la ejecución de los pedales en los órganos antiguos.

      Es realmente muy importante que desarrolles temprano los hábitos de práctica correctos en tu ejecución de los pedales. Siendo estricto contigo mismo, y estando vigilante sobre si incurres en errores durante tu ejecución, puede ahorrar mucho tiempo valioso. Sin embargo, nunca es demasiado tarde para empezar a arreglar los errores y formar los hábitos de ejecución correctos. Si sigues mis recomendaciones cuidadosamente, tendrás más oportunidad de tocar con seguridad música de órgano complicada.

      Antes escribí sobre el secreto de una técnica de pedal perfecta. Es un artículo acerca de las recomendaciones de Marcel Dupre. Pudieras hallar sus sugerencias tan sorprendentemente simples como poderosas.

      Si quieres saber más acerca de tocar los pedales, recomiendo encarecidamente estudiar Técnica del Órgano: Moderna y Antigua, de George Ritchie y George Stauffer. Éste método tiene un capítulo aparte sobre tocar los pedales y muchos ejercicios importantes.

      A propósito, ¿quieres aprender a tocar el Rey de los Instrumentos: El órgano de tubos? Si es así, carga mi guía audiovisual GRATUITA:  “How to Master any Organ Composition”, en la cual te mostraré exactamente mis pasos, técnicas y métodos que empleo para practicar, aprender y dominar cualquier pieza de música para órgano.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.