La Práctica del Órgano: Por Qué No Existen Atajos.

A menudo el organista joven se pone a buscar alguna receta mágica para practicar el órgano, una que lo lleve al nivel experto en poco tiempo. Es decir, quisiera hallar algún método que lo ayude a tocar el órgano, con total seguridad, a la mayor brevedad. En el presente artículo te explicaré por qué no hay soluciones instantáneas ni atajos en la práctica del órgano.

No existe un botón mágico para hacerse virtuoso de la noche a la mañana. Mas, muchos jóvenes tienden a pensar que sí. Muchísimas veces escucho acerca del algún sistema increíble que ofrece ayudarte a tocar el órgano en sólo 2 horas. Esto por supuesto es sólo una treta propagandística, y está muy lejos de la realidad.

La verdad es que nuestra práctica tiene tres aspectos, todos muy ajenos a los atajos:

  1. Calidad. Consiste en la búsqueda de la perfección. Imagina que un maestro (por ejemplo el Sr. Bach) mira por encima de tu hombro. Trata de tocar como si alguien a quien respetases mucho te estuviese escuchando.Si mantuvieras presente ése pensamiento constantemente, ¿te permitirías tocar con una digitación, una pedalización o una articulación descuidadas? ¿Tocarías tu pieza con articulación u ornamentos incorrectos, o por el contrario, tendrías cuidado con cada detalle, corrigiendo cada equivocación? Creo que has captado la idea.

2. Cantidad. Mientras más toques, mejor (con excepciones, desde luego). Se requiere al menos 30 minutos de práctica diaria para comenzar a ver algunos progresos. Si tuvieses tiempo, pudieras practicar durante una hora, o incluso más, aunque las sesiones demasiado prolongadas no son saludables. Trata de reposar 5 minutos de cada 30, aproximadamente.

En general se dice que alguien que busque convertirse en un experto en cualquier área, necesita practicar un mínimo de 10 mil horas. Así, si practicaras 2 horas diarias, el cual es un lapso óptimo en muchos casos, alcanzarás el nivel de experto en unos 5 mil días, o 13,7 años (siempre y cuando sea una práctica de calidad).

Acá no quiero decir que inviertas todo ése tiempo tocando al órgano. Tocar el piano,  historia de la música, entrenamiento aural, teoría musical, armonía, contrapunto, fuga e improvisación se incluyen en ése número total de horas.

3. Consistencia. Practica a diario, o al menos 3 días a la semana. Haz de ello una rutina. Al cabo de un mes se convertirá en hábito. Es decir, cíñete a tu rutina durante un mes y no tardará en convertirse en un placer.

Imagina que tu práctica fuese cual un enorme tren. Mover un tren así tomará una inmensa cantidad de energía, mas mantenerlo en movimiento será mucho más fácil. Por eso es que no te conviene omitir tus sesiones de práctica.

 

Recuerda éstos 3 aspectos clave cuando te sientes ante el órgano. Estoy consciente de que tendrás que poner perseverancia y esforzarte en tu práctica, más si realmente quieres ser bueno en el órgano, te aseguro que valdrá la pena.

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Es traducción del original fechado el 14/Junio/2012. Publicada con permiso del autor, Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt