¿Por qué algunos organistas sufren de ansiedad escénica al tocar en público?

 Es traducción. Publicada con el permiso del autor Dr. Vidas Pinkevicius – www.organduo.lt – 24/Dic/2011

      Como organistas, con frecuencia debemos tocar en público. Puede tratarse de cultos, bodas, funerales, incluso recitales, conciertos y exhibiciones de órgano. No obstante, para algunos organistas, tocar frente a la gente puede ser muy estresante. Como ya sabes, si practicamos en casa, o en cualquier otro sitio, estando solos, nuestras sensaciones y nivel de desempeño pueden ser muy distintos que cuando tocamos para otros.

      Algunos de mis alumnos incluso tiene pesadillas acerca del asunto (yo también, por cierto). Ahora mismo mi peor pesadilla sobre tocar el órgano es más o menos así: Debo tocar un recital, pero la partitura sobre el atril me es completamente desconocida. Otra versión de la pesadilla  sería que deba tocar una pieza de memoria, pero resulta que no sé ni siquiera cómo empieza.

      Volviendo al tema, la gente que siente miedo escénico o nerviosismo podría hallarse completamente inquieta ante una ejecución. Las manos comienzan a temblar, la respiración se torna superficial, podrían empezar a concentrarse en la gente en el auditorio, acerca de sus comentarios negativos, en las partes complicadas de una pieza en particular, etc. Lógicamente todos esos pensamientos y sensaciones podrían afectar, no sólo la condición en general de la persona, sino también la calidad de su ejecución.

      Entonces, si eres como yo y sufres de nerviosismo escénico, ¿qué puedes hacer al respecto? ¿Es posible librarse de él por completo? Creo que siempre y cuando no afecte tu desempeño, un poquito de nervios podría ser conveniente. Te da más enfoque y determinación. De otro modo la ejecución podría tornarse demasiado relajada, incluso aburrida de escuchar.

      Pienso que el nivel de ansiedad podría tener algo que ver con la capacidad real de tocar la música con fluidez y seguridad. Mientras mejor conozcas la pieza, más seguridad tendrá tu ejecución y, por consiguiente, menos estrés sufrirás.

      Además, el nerviosismo puede disminuirse mediante la concentración mental. Ello no significa que debamos tratar de suprimir todo pensamiento ajeno, sino que debemos esforzarnos por estar en el presente. Cuando toques una pieza en particular, procura dirigir tu enfoque y atención de compás en compás.

      Así, la moraleja del presente artículo sería: Cualquiera sea la pieza que estés estudiando justo ahora, trata de alcanzar un nivel de fluidez tal que puedas tocarla con precisión y sin errores al  menos 3 veces seguidas. Incluso procura memorizar la  partitura. Mantén tu concentración en el compás de turno. Entonces, cuando llegue la ocasión de tocarla en público, el nerviosismo escénico no te afectará tanto.

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